El intenso temporal de viento que atravesó este jueves el centro y norte del país provocó importantes daños materiales en distintas localidades de Tucumán, Córdoba y Entre Ríos. Las ráfagas, que en algunos sectores alcanzaron los 100 kilómetros por hora, provocaron voladuras de techos, caída de postes y árboles, incendios y complicaciones en la circulación, además de obligar a suspender clases y desplegar operativos de emergencia.
Uno de los puntos más afectados fue Tafí del Valle, en Tucumán, donde el viento zonda castigó con especial intensidad la zona oeste del valle. Las imágenes difundidas por vecinos mostraron chapas desprendidas, estructuras dañadas y postes caídos como consecuencia de las fuertes ráfagas.
Desde el cuerpo de Bomberos de la Municipalidad, su presidente Carlos Cruz describió el fenómeno como “tornados de tierra” y explicó que los mayores inconvenientes se concentraron en La Ovejería, Santa Cruz y Rodeo Grande.
Durante la jornada también se registraron dos incendios. El más importante ocurrió en una fábrica de papas fritas, donde varias personas debieron ser asistidas por inhalación de humo. De acuerdo con las autoridades, ninguno de los afectados sufrió heridas de gravedad y ambos focos ígneos fueron controlados por bomberos y personal de Defensa Civil.
Los daños alcanzaron además a la infraestructura pública. Un poste de alumbrado cayó sobre el acceso a la Escuela N°357 José Frías Silva II, en Rodeo Grande, lo que obligó a suspender las clases desde el mediodía. El retiro de la estructura quedó sujeto a una mejora en las condiciones meteorológicas. Paralelamente, cuadrillas municipales trabajaron para retirar árboles caídos y despejar calles afectadas.
El Servicio Meteorológico Nacional había emitido una alerta amarilla para la provincia. El organismo advirtió que en la zona cordillerana se esperaban vientos del oeste de entre 60 y 80 km/h, con ráfagas cercanas a los 100 km/h, mientras que en el resto del territorio los vientos del sur podían alcanzar velocidades de hasta 70 km/h en forma de ráfagas.
En Córdoba, el fenómeno también dejó una extensa lista de incidentes. La Dirección de Defensa Civil de la Municipalidad recibió cerca de 950 llamados al número de emergencias 103 desde el inicio del temporal. Los reportes incluyeron postes y columnas caídos, árboles derrumbados, cables desprendidos y techos afectados por el viento.

Entre los reclamos contabilizados por las autoridades hubo 113 denuncias por columnas con riesgo de caída, 38 por árboles derribados, siete por cables colgantes y cinco por voladuras de techos. Uno de los episodios más importantes ocurrió en el barrio San Vicente, donde el viento derribó una pared de una escuela de fútbol.
En tanto, Entre Ríos enfrentó un panorama distinto, marcado por tormentas, lluvias intensas y caída de granizo. Gualeguaychú fue una de las ciudades más afectadas, con dos fuertes chaparrones antes del mediodía que incluyeron granizo de pequeño tamaño. El sistema avanzó desde el oeste luego de atravesar Paraná y el centro provincial, y posteriormente alcanzó localidades como Larroque y Cuchilla Redonda.
Para esa región, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene vigente una alerta amarilla por tormentas, con pronóstico de lluvias intensas, granizo de diferentes tamaños, ráfagas que podrían superar los 90 km/h y acumulados de entre 30 y 60 milímetros, aunque de manera puntual esos valores podrían ser aún mayores.
Mientras continúan las tareas de limpieza y asistencia en las zonas afectadas, las autoridades recomendaron evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse atentos a los avisos oficiales.
