La Policía Federal Argentina trasladó a Buenos Aires al peruano Lázaro Víctor Sotacuro, quien el viernes se convirtió en el quinto detenido por el triple femicidio de Florencio Varela.

Sotacuro aparece vinculado a un Volkswagen Fox que habría actuado como vehículo de apoyo de la camioneta Chevrolet Tracker blanca a la que subieron las víctimas, Lara Gutiérrez (15), Morena Verdi (20) y Brenda del Castillo (20), con destino a Florencio Varela.

A la detención de Sotacuro, se sumó la de Ariel Giménez, de 29 años, arrestado tras una serie de allanamientos que se llevaron a cabo el viernes en Florencio Varela, como así también en Isidro Casanova, en la zona oeste. De acuerdo con el parte policial, “Giménez habría sido contratado por la banda narco para realizar el pozo y sepultar a las víctimas”.

Ese domingo Sabrina, madre de Morena, una de las víctimas, denunció haber sido agredida el sábado al finalizar la marcha de protesta en Buenos Aires y expresó su profunda frustración con la Justicia y las fuerzas de seguridad, a las que acusó de negligencia y de intentar desviar la investigación.

En diálogo con Radio Rivadavia, reflejó la angustia y el agotamiento de la familia y afirmó que, a pesar del amplio apoyo social, a ella “nadie” la llamó aún desde la Justicia para informarle sobre el avance del caso. A propósito, la mujer se mostró escéptica sobre la figura del presunto autor intelectual del hecho, conocido como “Pequeño J”, de quien este fin de semana se dio a conocer una fotografía.

“No creo (que sea el autor intelectual). Pregúntenle a mi hermano, a mi cuñada, a Damián… En serio, gente, le ven la cara a este muchacho, no es capaz ni de negociarme un cajón de naranja,” planteó Sabrina, descreyendo de la información brindada por la investigación.

 

El papá de Brenda del Castillo denunció irregularidades en la investigación: «No es serio lo que están haciendo»

Leonel, padre de Brenda del Castillo, una de las tres jóvenes torturadas y asesinadas en Florencio Varela, volvió a insistir con las irregularidades en la investigación, exigió justicia y expresó su dolor por la trágica pérdida de su hija: «Me destrozaron la vida«.

En diálogo con C5N, el hombre comentó que ve «una luz de esperanza» con el reciente cambio de abogados de las familias involucradas, ya que Fernando Burlando «es serio», aunque prefirió no dar detalles de lo conversado con el letrado.

«Espero que se haga justicia y busquen realmente a personas que tienen que buscar, no a Pequeño J que no tiene nombre ni apellido. No es serio lo que están haciendo», denunció respecto a la investigación que apunta contra Tony Janzen Valverde Victoriano, el líder narco peruano y principal señalado de la causa. «No están agarrando a la gente que tienen que agarrar», agregó.

«Acá se están escondiendo muchas cosas. ¿Cómo entró la camioneta al barrio? ¿Por qué el forense no me dejó entrar a reconocer el cuerpo de mi hija? ¿Por qué viene un (conductor de) Didi con prisión domiciliaria de Lugano diciendo que era el novio de mi hija? Así tantas cosas», enumeró sobre cuestiones que le generaron sospechas estos días.

Luego de señalar que no sabe quiénes pueden estar detrás del asesinato, aseguró que él mismo «saldría a cazar» a quien corresponde. En ese punto, comentó que cuenta con una testigo «que dice que había chicas que gritaban el viernes por la madrugada pidiendo ayuda» en la zona donde habrían trasladado a las jóvenes luego de secuestrarlas.

En ese sentido, mencionó los monoblocks de Lomas del Mirador, en los que «encontramos mesas rotas, manchas de sangre, olor a cloro, botellas de lavandina, bolsas de consorcio, había marcas de botas, de huellas dactilares en la tele de la habitación». «Esto pertenece a una red narco», concluyó.

 

El triple femicidio de Florencio Varela

Los crímenes de Lara Gutiérrez (15), Morena Verdi (20) y Brenda del Castillo (20) fueron cometidos en forma secuencial y habrían ocurrido entre las 23.30 del viernes 19 y la madrugada del sábado 20 de septiembre. La Policía bonaerense confirmó el miércoles el hallazgo de los cuerpos.

Los restos fueron encontrados en un pozo cavado en el fondo de la vivienda, que habría sido alquilada el viernes por la banda narcocriminal para hacer una fiesta el fin de semana. A pocas cuadras del lugar también fue encontrada la camioneta Chevrolet Tracker blanca, a la que Morena, Brenda y Lara habían subido por sus propios medios el viernes por la noche en la esquina de una estación de servicio ubicada en la rotonda de La Tablada. El vehículo fue incendiado.