Los cambios que pidieron

El reclamo de los legisladores pedía incluir un par de cláusulas en defensa de la industria nacional. Una de ellas establece un margen del 15% a favor de los proveedores nacionales por encima del precio de los suministros importados. En otras palabras, los proyectos estarían obligados a contratar servicios o comprar productos de origen nacional aun cuando fueran hasta un 15% más caros que los valores que consigan en el exterior.

Al respecto, la jefa de la bancada oficialista dijo que recién le acercaron la propuesta horas antes del inicio de la reunión, por lo que no tuvo la posibilidad de consultarlo con la cartera de Hacienda.

En declaraciones a periodistas en el recinto del congreso, luego del fracaso de la reunión, Bullrich exhibió cierto pesimismo: “si el Súper RIGI tiene tantos problemas, tendremos que quedarnos con el RIGI”, dijo.