Sindicatos, movimientos sociales y organizaciones de derechos humanos marcharon este miércoles desde el barrio porteño de Liniers a Plaza de Mayo, en el marco de la tradicional peregrinación de San Cayetano. Bajo la consigna “Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo”, protestaron con fuertes críticas al Gobierno de Javier Milei.

“Tras más de un año y medio de la implementación de un plan económico que prometió futuro pero solo trajo descarte y empobrecimiento, este 7 de agosto, volvemos a las calles. Con la misma fe y la convicción de siempre, inspirados en el legado del Papa Francisco, peregrinaremos desde Liniers hasta la Plaza de Mayo para ser la voz de los que quieren silenciar”, expresó el documento que prepararon los organizadores.

En la misma línea, el texto elaborado por la organizaciones sociales y sindicales agregó: “Movilizamos por el derecho básico de cada familia a tener un plato de comida en su mesa y de cada trabajadora sociocomunitaria a obtener un reconocimiento salarial acorde a su tarea imprescindible”.

“Luchamos contra una reforma laboral que pulveriza derechos, contra el ahogo deliberado a nuestras cooperativas y unidades productivas, y por el reconocimiento de la Economía Popular, que hoy más que nunca sostiene la vida en los territorios ante un Estado ausente”, afirma el comunicado que .

La convocatoria, que nació en 2016 durante el gobierno de Mauricio Macri y que en los últimos años había perdido fuerza, retomó su impulso en la gestión libertaria, con un reclamo unificado frente a lo que los convocantes describen como “una política de hambre, ajuste y represión”.

 

Quiénes marcharon a Plaza de Mayo

Las tres centrales sindicales -la Confederación General del Trabajo (CGT), la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores-, y los movimientos sociales agrupados en la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), como el Movimiento Evita, Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa (CCC), conocidos como “los cayetanos”, convocaron a la movilización.

También adhirieron la Asociación Trabajadores del Estado (ATE); el Polo Obrero; Libres del Sur; el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL); los Sacerdotes de Villas y Barrios Populares de la Argentina; Madres de Plaza de Mayo; La Cámpora, liderada por Máximo Kirchner, y numerosos sindicatos de base.

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Además, se sumaron los gremios que conformaron el frente multisectorial de “Lucha por la Soberanía, el Trabajo Digno y los Salarios Justos”, liderados por la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), enfrentado con la conducción de la CGT.

Entre otros dirigentes, se espera la participación de Hugo Yasky (CTA-T), Hugo “Cachorro” Godoy (CTA-A), Rodolfo Aguiar (ATE), Pablo Moyano (Camioneros), Juan Carlos Schmid (CATT), Abel Furlán (UOM), Omar Pérez (Camioneros), Pablo Biró (APLA).

 

Duro mensaje de García Cuerva contra los gobiernos nacional y porteño

En la tradicional festividad de San Cayetano, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, abogó por los ancianos que “siguen esperando una jubilación digna”, por los discapacitados y los enfermos y por “los que revuelven la basura porque no tienen qué comer”, advirtió que y “si nosotros no damos a nuestra gente la capacidad de ganar el pan, esto es una injusticia social” y señaló en particular a los gobernantes porque “esa ganancia les da dignidad”.

Fue durante la homilía de la misa central que ofició desde las escalinatas del santuario del patrono del pan y del trabajo, ubicado en el barrio porteño de Liniers, en el que le pidió al santo “salir del chiquero de las descalificaciones y del odio, ponernos de pie, y animarnos a dar el paso hacia la reconciliación entre los argentinos. Sólo desde allí –puntualizó- podremos gestar una sociedad más humana”.

“Por eso le pedimos hoy a san Cayetano que haga de nuestra Patria una casa de reconciliación; que podamos abrazarnos, que podamos pedirnos perdón, porque como decía San Juan Pablo II ´no hay paz sin justicia, y no hay justica sin perdón’”, dijo ante miles de fieles que desde la medianoche hacían una larga fila para pasar delante de la imagen de San Cayetano con el fin de agradecerle o pedirle una gracia.

Más adelante, afirmó que “lo que nos falta a nosotros como país: encontrarnos, sentirnos cerca unos de otros, sentarnos a una misma mesa para pensar juntos, para generar consensos, para dialogar, para llorar nuestros fracasos, sin estar siempre buscando culpables por lo que está mal, y hacer fiesta con los pequeños o grandes logros, sin querer figurar u obtener reconocimientos personales por los esfuerzos de todos”.

Tras señalar que “el trabajo es un gran ordenador social, el trabajo dignifica a las personas”, dijo: “Pedimos una vez más a San Cayetano por todos los trabajadores de nuestra Patria, por todos, porque como Iglesia, valoramos todas las formas de trabajo: el empleo formal, los emprendimientos familiares, la economía popular, el reciclado, las changas. Toda actividad que, con esfuerzo, lleva dignamente el pan a la mesa merece ser reconocida, acompañada y protegida”.