El motín en la Comisaría Vecinal 1-D de Lavalle 453 concluyó tras varias horas de tensión con la liberación del policía que había sido tomado como rehén. El ministro de Seguridad porteño, Horacio Giménez, confirmó que “terminó la negociación” y que tanto los agentes como los detenidos fueron revisados por el SAME, constatando que todos se encontraban en buen estado de salud y sin lesiones.

Según las autoridades, el conflicto se originó por problemas internos entre los reclusos y derivó en la retención del agente. Giménez negó que hubiera hacinamiento en la alcaidía, que tiene capacidad para 31 detenidos, y desmintió la versión de un intento de fuga. Además, informó que los siete internos involucrados serán acusados de amenazas, robo y motín, ya que sustrajeron dinero, celulares y pertenencias a los policías durante el episodio.

El ministro explicó que la demora en la resolución respondió a la prioridad de preservar la vida de todos los presentes. La alcaidía permanecerá cerrada por un tiempo y los detenidos serán trasladados a partir de esta noche, aunque aún no se confirmó el destino. Alberto Crescenti, titular del SAME, ratificó que tanto el personal policial como los internos fueron revisados y se encuentran en buen estado de salud.

El hecho se originó por una pelea entre los presos aunque las primeras versiones hablaban de que los presos se manifestaron en rechazo a ser trasladados al nuevo penal de Marcos Paz, donde ya fueron derivados alrededor de 1.400 internos provenientes de la cárcel de Devoto. Un celador intervino para frenar una pelea entre internos y terminó siendo tomado como rehén por los presos.

El hecho se originó por una pelea entre los internos, aunque en un primer momento las versiones apuntaban a que se trataba de una protesta contra los traslados al penal de Marcos Paz, donde ya fueron derivados unos 1.400 presos de Devoto. En medio de la tensión, un celador intervino para frenar la disputa y terminó siendo tomado como rehén por los detenidos, lo que disparó el motín dentro de la Comisaría Vecinal 1-D.

La situación obligó a desplegar un operativo de urgencia y puso en evidencia la confusión inicial sobre las causas del conflicto, que finalmente se atribuyó a problemas internos entre los propios reclusos. La situación obligó a reforzar la seguridad en el lugar, mientras los detenidos reclamaban la presencia de una autoridad judicial.

La esposa de uno de los internos contó a C5N que se comunicó con su esposo detenido quien le manifestó estar en desacuerdo con la toma de rehenes y aseguró que en su celda ninguno de los presos quiere quedar involucrado en el motín para evitar que les sumen nuevas causas. El hombre está detenido tras haber sido denunciado por su pareja por violencia de género vinculada a problemas de adicción, aunque luego decidió retirar la denuncia.

Con el correr de las horas, desde la comisaría solicitaron refuerzos de Infantería para contener la situación y pidieron la presencia de personal sanitario en el lugar. Además, el escuadrón antibombas ya se encuentra en la zona. Además, personal del SAME y bomberos ingresaron a la comisaría para colaborar en las tareas de asistencia.

Todo comenzó este mediodía cuando se produjeron incidentes entre internos en la Alcaldía 1-D, ubicada en Lavalle al 400. (FOTO NA:CLAUDIO FANCHI)

► Todo comenzó este mediodía cuando se produjeron incidentes entre internos en la Alcaldía 1-D, ubicada en Lavalle al 400.

La investigación judicial quedó en manos del auxiliar fiscal Marco Juliano Zunino, mientras los detenidos difundieron dos videos desde la celda en los que celebraban su aparición en los medios, pedían “bajá al fiscal” y mostraban a un policía retenido.

En medio del motín, un repartidor ingresó con pizzas y los internos reclamaron la presencia de un periodista, a quien solicitaron que se retiren los drones porque complicaban su “estrategia”.

 

Motín en comisaría porteña

La Comisaría 1-D, está ubicada en Lavalle 453 en pleno microcentro porteño donde funciona además la alcaidía. Allí permanecen alojados unos 20 detenidos por distintos delitos —excepto sexuales— que tomaron por la fuerza la alcaidía en protesta contra los traslados al penal de Marcos Paz.

En medio de la tensión, dos policías que cumplían funciones de celadores fueron reducidos y tomados como rehenes. Uno de ellos fue liberado en primera instancia, mientras que el otro permaneció retenido dentro de la celda junto a algunos detenidos. Varios internos decidieron no sumarse al motín por temor a las consecuencias legales que podrían enfrentar, lo que generó una división dentro del grupo.

Desde el Ministerio de Seguridad de la Ciudad señalaron que se trató de un “incidente entre internos”, mientras personal del SAME y bomberos ingresaron con camillas para asistir a los involucrados y reforzar la seguridad en el lugar.