Los senadores volverán a recibir un aumento de sueldo, el segundo en un mes, y pasarán a cobrar una cifra que rondará los $ 8 millones de salario en bruto, que con los descuentos estará por encima de los $ 5 millones.

Los sueldos de los 72 senadores que conforman la Cámara Alta pasarán de $7 millones bruto a $8 millones, en junio. Del total,  en mano, durante el último mes cobraron $ 4,5 millones y, el próximo, recibirán más de 5 millones de pesos.

La resolución sobre las dietas fue acordada entre los bloques con la vicepresidenta, Victoria Villarruel y dispone que se conforman por 2.500 módulos -de $1.800-, más un adicional de 1.000 módulos por gastos de representación y 500 módulos de adicional por desarraigo. Solo cuatro no lo cobran el último punto en la actualidad. También se agregará una dieta a las 12 actuales para compensar el aguinaldo.

Este aumento fue aprobado en el recinto y aunque los legisladores libertarios señalaron que no lo acompañaron porque entendían que la política tenía que hacer el esfuerzo, todos lo cobraron.

El incremento salarial que generó revuelo y enojo en parte de la sociedad también generó que los diputados elevaran sus reclamos al presidente de la Cámara, Martín Menem, quien prometió que iban a abordar el tema cuando finalizará el debate de la ley Bases. Todavía no hubo ningún cambio.

En Diputados también ya hay gestiones para avanzar en una actualización de las dietas que estaría atada al aumento de los jubilados, luego de la presión de los presidentes de los distintos bloques que se quejaron porque estaban retrasados respecto de los sueldos del Senado.

Los legisladores de la Cámara baja siguen cobrando $1,5 millones desde noviembre y según explicaron esa suma es insuficiente para los gastos que tienen aquellos que viajan desde el interior del país y tienen que pagarse un alquiler o un hotel, más los gastos por almuerzo y cena.

«Los senadores van a cobrar el equivalente a 5 diputados y medio, ya es una bestialidad», se quejó un diputado dialoguista, que también apuntó que las categorías más altas de los empleados del Congreso que ya cobran más que un legislador.

Tanto Cristian Ritondo, jefe del PRO, como Miguel Angel Pichetto, presidente de Hacemos Coalición Federal, le transmitieron al titular de la Cámara las dificultades de los diputados del interior, pero sobre todo por el desfasaje respecto de los sueldos de los senadores.

De acuerdo a lo revelado por fuentes legislativas, Menem había dado el guiño para avanzar en una propuesta de actualización de los sueldos de los diputados en base a una fórmula ajustada a la variable de reajuste de las jubilaciones.