En mayo de 2026, el índice de salarios mostró un aumento del 2,2% respecto de abril y un 35,9% interanual, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
En lo que va del año, la mejora acumulada es del 15,2%. Si bien los números reflejan que los sueldos suben en las estadísticas, siguen quedando rezagados frente a la inflación, lo que se traduce en un poder de compra cada vez más limitado para los trabajadores.
Para los empleados formales, el panorama es más moderado debido a que el sector privado registrado creció 2,0% mensual y 29,3% interanual, mientras que el sector público avanzó 1,5% mensual y 27,4% interanual. Si bien los salarios en estos segmentos muestran cierta recuperación, el ritmo de crecimiento continúa siendo insuficiente para compensar el incremento sostenido de los precios en bienes y servicios básicos como alimentos, transporte o alquileres.
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El índice de salarios subió 2,2% en mayo de 2026 respecto del mes previo y 35,9% interanualhttps://t.co/OzEHxoiD3D pic.twitter.com/3taGnCah8D— INDEC Argentina (@INDECArgentina) July 20, 2026
En cambio, los trabajadores informales, que son los que no tienen aportes ni cobertura social, evidenciaron un incremento más elevado: 3,5% mensual y 66,3% interanual. Sin embargo, este aumento refleja principalmente la volatilidad del sector debido a que se trata de empleos sin estabilidad, sin beneficios laborales y con ingresos sujetos a acuerdos precarios o a la disponibilidad de trabajo ocasional, lo que impide consolidar una mejora sostenida en las condiciones de vida.
Según los datos arrojados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, el mercado laboral argentino continúa mostrando una marcada fragmentación. Por un lado, los trabajadores formales registran incrementos moderados que no alcanzan a cubrir la inflación, mientras que los informales exhiben variaciones más altas pero en un contexto de inestabilidad.
En ambos casos, el resultado es similar donde el poder de compra se deteriora y los salarios, aunque crezcan en las estadísticas, no logran acompañar el costo de vida real.