El Gobierno presentó en la red social X la cuenta «Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina», creada con el objetivo declarado de desmentir información falsa y responder a lo que define como «operaciones mediáticas y políticas».

El lanzamiento se produce en un contexto de creciente tensión entre la administración de Javier Milei y periodistas, medios de comunicación y referentes del ámbito político.

Javier Milei replicó el anuncio y expresó que la medida fue impulsada para “desenmascarar mentiras y operaciones de los medios”. El ministro de Economía, Luis Caputo, y el asesor Santiago Caputo también celebraron la creación de la cuenta de X. Su manejo dependerá de la secretaría de Comunicación, que encabeza Javier Lanari.

Desde la cuenta oficial, el Ejecutivo sostuvo que la iniciativa busca refutar “falsedades concretas” y exponer la desinformación que, según afirma, se intensificó tras la eliminación de la pauta oficial. En ese marco, el Gobierno planteó que limitarse a informar no resulta suficiente frente a la circulación de noticias falsas y justificó la necesidad de un espacio específico para responder públicamente.

Sin embargo, la aparición de esta nueva oficina digital se da en medio de una escalada de enfrentamientos del Presidente y de funcionarios del Gobierno con periodistas y medios, a los que en reiteradas oportunidades acusaron de mentir, operar políticamente o defender intereses corporativos. En redes sociales, el propio Milei suele apuntar de manera directa contra comunicadores y empresas periodísticas.

En su mensaje de presentación, la Oficina de Respuesta Oficial rechazó cualquier vínculo con prácticas de censura y aseguró que la libertad de expresión es un valor central para la administración libertaria. El Gobierno también aprovechó el anuncio para volver a diferenciarse de gestiones anteriores, a las que acusó de financiar “relatos” a través de la pauta oficial y de confundir periodismo con negocio político. Según la mirada oficial, el fin de ese esquema habría dejado al descubierto una mayor circulación de información falsa.

Fuentes oficiales indicaron que, por el momento, no está previsto crear una nueva estructura administrativa por fuera de la secretaría de Comunicación, sino articular el funcionamiento de la oficina con los equipos ya existentes. Tampoco se precisó si habrá protocolos formales para definir qué contenidos serán refutados públicamente.