La utilización de la capacidad instalada e la industria alcanzó 58,5% durante agosto, según los datos oficiales comunicados este jueves por el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos).

El resultado reflejó una caída respecto al 59,6% registrado en el mismo mes del año anterior, y confirma la persistencia de un escenario de actividad débil en el sector manufacturero de Argentina.

Los datos del INDEC reflejan una disparidad entre los rubros analizados, dividiendo las producciones entre sectores con altos niveles de producción y otros muy retraídos.

Los sectores que operaron por encima del nivel general del 58,5% de capacidad instalada, está integrado por cinco rubros: refinación del petróleo 88,8% (frente al 86,1% de agosto anterior), industrias metálicas básicas 70,1%, productos alimenticios y bebidas 66,4% (frente al 66,6% del año pasado), sustancias y productos químicos 65,2% (frente al 60,1% del año anterior) y papel y cartón registró 61,3% de volumen de bienes.

 

Las industrias más castigadas y por debajo de la media

Según los datos oficiales de la capacidad instalada del INDEC, hubo siete rubros cuyo volumen de productos no superó la media, afectados por la caída del consumo y la menor demanda de bienes durables y materiales de construcción: productos minerales no metálicos: 54,5% (contra 58,5% en agosto previo), arrastrado por la baja en la fabricación de cemento y vidrio, edición e impresión: 53,4%, industria automotriz: 46,2% (frente al 53,3% del mismo mes del año pasado), producto de la menor cantidad de unidades ensambladas en las terminales.

Le siguieron los productos textiles: 44,6%, productos del tabaco: 44,4%, de caucho y plástico: 40,9% y metalmecánica (excepto automotores) 35,9%.

 

La fuerte caída de la metalmecánica

El sector de metalmecánica, menos el rubro automotor, reflejó una cifra más baja de utilización (35,9%), y perdió casi 9 puntos respecto del 44,6% registrado en agosto del año pasado. Según el Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero, esta fuerte caída se debió a la retracción interanual en la fabricación de maquinaria agropecuaria (-37,9%) y de aparatos de uso doméstico (-28,0%).