En la cuarta jornada por el segundo juicio por la muerte de Diego Maradona, el neurocirujano Leopoldo Luque declaró por cuarta vez ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro. Antes, declararon tres policías y un médico.
En esta nueva presentación, el exmédico del Diez respondió a las acusaciones que hizo Gianinna Maradona y también avanzó con su estrategia para referirse a su rol respecto a la salud de Diego.
Más allá que el Tribunal le pidió que sus declaraciones no se volvieran sistemáticas para no obstaculizar la fluidez del debate, el profesional había adelantado, a través de sus abogados, que declararía «cuantas veces sean necesarias» con la intención de aclarar cada acusación que hecha en su contra o prueba que lo comprometa. Al comenzar, Luque advirtió que no respondería preguntas de las partes y utilizó su tiempo para realizar un extenso descargo sobre su rol médico.
Durante su testimonio, el imputado descartó rotundamente haber ejercido cualquier tipo de manipulación sobre Maradona durante la internación en la Clínica Olivos. El médico subrayó que «el paciente estaba lúcido tras el alta» y recordó que el testimonio de Gianinna confirmó que el Diez estaba orientado.
Además, aseguró ante los jueces que fue muy complejo tratar con el entorno del astro durante sus últimos meses de vida. «Maradona no era fácil de lidiar y sus familiares tampoco», sentenció Luque al referirse a los constantes conflictos que atravesaba con sus hijas y su expareja.
En un tramo de su declaración, pidió perdón por las expresiones fuera de lugar en audios de WhatsApp que se hicieron públicos tras el fallecimiento del ídolo. «Pido disculpas por los comentarios peyorativos, pero descarto que haya habido una manipulación en beneficio para una persona que no sea Diego Maradona», sostuvo.
Además, Luque reveló detalles sobre las restricciones que tuvo para intervenir quirúrgicamente al Diez, incluso con el deseo expreso que supuestamente manifestaba el propio paciente. «Diego quería que lo opere yo, pero no me dejaron», manifestó ante el tribunal.
«El dolor de Gianinna me llega muchísimo, a pesar del odio que tiene hacia mí, me duele», admitió Luque al finalizar su cuarta presentación frente a la justicia, sobre el final de la audiencia de este jueves.
Qué dijeron el médico y los policías que entraron a la casa de Diego tras su muerte
Lucas Gabriel Farías era oficial de policía de Villa La Ñata cuando fue llamado para asistir al barrio San Andrés: «Cuando entré, vi una persona tapada y completamente hinchada. Lo vi desde la puerta de ingreso a donde estaba ubicada la cama. La única persona que estaba en el lugar era Claudia Villafañe», indicó el agente y agregó: » Yo fui el secretario de acta, el encargado de armarla. Estaba Pomargo, que lo anoté como asistente, y a Luque como médico personal de Maradona».
«Entramos con un testigo, hicimos el registro fílmico y placas fotográficas. El ambiente tendrá 4×4 aproximadamente, tenía una puerta de ingreso, mobiliario y una cama sommier en el medio de la habitación. Estaba de cúbito dorsal, tapado con una sábana», detalló otro de los agentes de policía, Cristian Méndez, jefe de la Policía Científica bonaerense en ese momento.
«Nos llevaron al lugar donde estaba él, que parecía una habitación, donde estaba en una cama. Había una persona haciendo compresiones y otra respiración boca a boca», mencionó Juan Carlos Pinto, médico que firmó el certificado de defunción, quién concluyó: «Justo cuando iba a ingresar, me crucé con el vecino que era médico, que lo habían llamado para reanimarlo. Me hizo una seña como que no había más nada que hacer».
Entre llantos y angustia: la declaración de Giannina en el segundo juicio por la muerte de Maradona
En la última audiencia, la hija del extécnico de la Selección con Claudia Villafañe, declaró durante seis horas, lloró, apuntó contra Luque, el psicólogo Carlos Díaz y la psiquiatra Agustina Cosachov y protagonizó cruces con el defensor Francisco Oneto.
“Lo veía bastante mal a mi papá. El 10 de octubre de 2020, hablé con él y me dijo que cumplía años ese día. Lo llamé a Luque y le dije que estaba perdido en tiempo y espacio”, sostuvo e insistió en que su padre “estaba muy mal, su salud estaba cada vez peor”.
Además, aseguró que en el country San Andrés “no había aparatología médica, ni desfibrilador, tampoco una ambulancia”: “El baño estaba abajo más cerca de la entrada, tapiaron la ventana del playroom para que parezca una habitación. Fuimos con Jana y había olor a pis en la habitación. No estaba acondicionado para una internación domiciliaria”.
De acuerdo a su relato, el 25 de noviembre de 2020 cuando falleció el astro argentino, el cuerpo se encontraba “hinchado”, “tenía las manos deformadas” y “su panza parecía que explotaba”.