Leila Gianni, subsecretaria Legal del Ministerio de Capital Humano y promotora de todas las denuncias por irregularidades que surgen desde el ministerio que conduce Sandra Pettovello, protagonizó un fuerte cruce este jueves con Juan Grabois en Comodoro Py que terminó en un escándalo a los gritos lleno de acusaciones.

«Dejá de extorsionar gente», lo cruzó Gianni. «Chau kuka ladrona», le respondió el jefe de la UTEP, que casi se agarra a trompadas con un colaborador de la funcionaria mileista.

El incidente se produjo después de la audiencia en la Sala 2 de la Cámara Federal en la denuncia que investiga el tema de los alimentos guardados en galpones que no fueron repartidos a comedores.

Todo quedó registrado en video. “Ahora te pones un león, antes te ponías un pingüino”, le dijo Grabois. Hacía referencia a la remera que usaba Gianni, con un león, símbolo del presidente Milei, y a su pasado como funcionaria y militante kirchnerista durante la última campaña, en la que la funcionaria llamaba a votar por Massa. «Tenés un pingüino tatuado y te pones un león», insistió.

“Tarado, tarado, al pingüino se lo comió el león”, le dijo Gianni, que en las horas previas a la audiencia se mostró en redes sociales leyendo un libro de batallas espartanas y con una gorra de «Las fuerzas del cielo», otra iconografía del relato libertario.

Grabois y Gianni se gritaban ante la atenta mirada de todos los presentes. «No sos creíble«, disparó el dirigente piquetero. «El que no es creíble sos vos«, le respondió ella.

Enseguida, el jefe de la UTEP cargó contra un colaborador de Gianni, el abogado de Capital Humano, Ariel Romano. “¿Y el chanchito? ¿Que te pasó? Te tiene que defender Leila, que lástima”, le dijo.

«¿Y vos sos flaquito?», retrucó el ladera de Gianni. «Ah, tiene problemas con el cuerpo», gritó desde atrás otra persona del equipo de la subsecretaría Legal de Pettovello. «¿A cuántos convocaste? Das lástima», lanzó Gianni.

«Chau amiga, chau kuka, chau kuka ladrona», gritó Grabois, que volvió a cuestionar al ayudante de Gianni. «Chonchin», le apuntó, irónico. «¿Vos sos flaquito?», retrucó el abogado de Capital Humano.

«Sos un cerdo intelectualmente y moralmente, no físicamente. Sos un cerdo, una mierda que le saca la comida a los pobres». La discusión, lejos de saldarse, terminó con Gianni retirándose también a los gritos. «Callate la boca, dejá de robar, chorro».

Grabois lejos de quedarse callado, sigue: «Kirchnerista, macrista, massista, mileísta. No tenés credibilidad y además como abogada sos berreta».

La audiencia

La audiencia fue en la Cámara Federal. El Gobierno pidió revertir la orden del juez Sebastián Casanello para que Capital Humano entregue un plan de distribución de alimentos y la mañana fue una verdadera batalla campal. Gianni interrumpió por lo menos cuatro veces a Grabois, mientras él la insultaba frente a los jueces. El dirigente social, a su vez, increpó a los magistrados por no detenerla y la audiencia casi se suspende.

Ambos comparecieron hoy ante los camaristas Martín Irurzun, Eduardo Farah y Roberto Boico, quienes tienen que resolver si mantienen o revocan la cautelar del juez de primera instancia Sebastián Casanello, quien le ordenó al gobierno la elaboración de un plan para la entrega de los alimentos.

El gobierno apeló esa decisión, impulsada por Grabois como representante de los comedores que no están recibiendo alimentos, y hoy se celebró la audiencia.

Grabois, como abogado, reclamó que se confirme la decisión de Casanello y que el gobierno reparta de inmediato la totalidad de los alimentos.

En las últimas horas se inició un operativo para distribuir solamente el cargamento de leche en polvo almacenado, no así el resto de la comida.

Por su parte, los abogados que representaron al gobierno insistieron en las irregularidades de los comedores populares detectadas por una auditoría interna y cuestionaron los mecanismos mediante los cuales en el gobierno de Alberto Fernández se distribuían los alimentos.

El tribunal pasó a deliberar y, según anticiparon fuentes judiciales, emitirá una decisión “a la brevedad”.