Durante la misa en la iglesia de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, aseguró este viernes que el pueblo está “cansado de promesas incumplidas y dirigentes que hablan de los pobres, pero no están cerca de sus necesidades”.

En la bendición a los fieles presentes, García Cuerva señaló que el pueblo argentino “sigue creyendo que el trabajo es dignidad, sigue creyendo que el trabajo nos reconstruye como personas, el trabajo nos hace protagonistas de nuestra propia vida. Le pedimos a San Cayetano hoy como pueblo que nos dé más y mejor trabajo y le pedimos que nos ayude seguir adelante y a no bajar los brazos”.

Durante su homilía, el arzobispo enfatizó: “Un pueblo que sabe que la solución concreta a los problemas económicos y sociales la tiene una clase dirigente que a veces parece mirar para otro lado poner toda su energía en descalificaciones y debates estériles que no resuelven la vida de nadie. San Cayetano, aquí está tu pueblo, un pueblo esperanzado que, a pesar de las dificultades no pierde la fe sigue acercándose a pedir pan, paz y trabajo. Un pueblo cansado de promesas incumplidas y dirigentes que hablan de los pobres, pero no están cerca de sus necesidades y se dan la buena vida”, concluyó.

 

Los movimentos sociales y los gremios marcharon por San Cayetano con reclamos al gobierno

Los movimientos sociales y las centrales sindicales realizaron hoy, por décimo año consecutivo, la marcha entre el santuario de San Cayetano, en Liniers, y la plaza de Mayo, para llevar al gobierno de Javier Milei un reclamo de cambio de la política económica bajo la histórica consigna de “Pan, Pan, Tierra, Techo y Trabajo” y la convocatoria de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular.

La movilización arrancó a las 8, luego de la tradicional bendición del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, y se fueron sumando organizaciones en el trayecto, para finalmente confluir en la plaza, donde se había instalado una feria popular, en la que se realizó además un “verdurazo” con entrega gratuita de alimentos y se leyó un documento consensuado por las organizaciones convocantes

En ese texto, leído por dirigentes mujeres de las centrales sindicales —entre ellas Leonor Cruz (CTA Autónoma) y Dina Sánchez (UTEP)—, se sostuvo que el país atraviesa “uno de los momentos sociales y económicos más difíciles de las últimas décadas” y cuestionó el modelo económico del Gobierno al afirmar que “no aceptamos una Argentina para unos pocos”.

Además, el texto indica que el actual rumbo económico “concentra la riqueza en pocas manos, privilegia la especulación financiera sobre la producción nacional y sacrifica el trabajo argentino para beneficiar a los sectores más poderosos”. También advirtió por el deterioro del salario, el aumento del costo de vida, la paralización de la obra pública y el cierre de empresas.

Las organizaciones defendieron el trabajo registrado, los convenios colectivos, la producción nacional, la industria, las pequeñas y medianas empresas, las economías regionales y el rol del Estado para garantizar derechos sociales. También reclamaron por la situación de los jubilados, los trabajadores de la economía popular y los sectores más vulnerables.