El ministerio de Capital Humano decidió hoy reglamentar la esencialidad de la actividad aeronáutica, civil, aerocomercial pública y privada en todo el territorio nacional para garantizar su funcionamiento.
La cartera que conduce Sandra Pettovello implementó la medida debido a la «importancia estratégica» de este sector para la «conectividad, el comercio y el transporte de pasajeros«.
Según detallaron desde Capital Humano, el decreto reglamentario establecerá medidas para garantizar un «nivel mínimo de servicios ante conflictos laborales» que puedan interrumpir total o parcialmente las actividades.
«Desde Capital Humano buscamos cuidar y defender a los miles de argentinos que se ven afectados cada vez que se definen medidas de fuerza en este sector«, expresó el secretario de Trabajo, Julio Cordero, en un comunicado difundido este sábado.
La medida dispuesta por la cartera que conduce Pettovello fue establecida luego de que el gremio aeronáutico realizó ayer un paro de nueve horas, que generó una jornada difícil tanto en el Aeroparque Jorge Newbery como en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
El Gobierno insiste con la privatización de Aerolíneas: «Sería un acto de justicia social«
“La privatización de Aerolíneas sería un acto de justicia social”. Así se expresó Javier Lanari, subsecretario de Prensa de la Nación, tras el paro de este viernes de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) que afectó a 185 vuelos de Aerolíneas Argentinas y complicó los planes de 16 mil pasajeros. El funcionario se mostró en sintonía con declaraciones de ayer del presidente de la compañía, Fabián Lombardo, y del vocero presidencial, Manuel Adorni.
En su cuenta de X, Lanari escribió este sábado: “La privatización de Aerolíneas sería un acto de justicia social. Con todos los argentinos que la mantienen con impuestos. Y con los clientes que bancan a sindicalistas millonarios que no les permiten viajar a ver familiares, por trabajo o temas de salud…”.
Adorni, en tanto, manifestó en medio de la medida de fuerza que los sectores que adhirieron al paro “tienen salarios y beneficios corporativos bastante por encima de la media”.
“Ya se aplicaron 400 sanciones y descuentos. En el caso de los pilotos que tomaron la decisión de complicarle la vida a la gente fue, en promedio, de 150 mil pesos; y para tripulantes de cabina, de 50 mil pesos. En esta lógica de las empresas en general, y de Aerolíneas en particular, el que no trabaja, no cobra”, sumó el portavoz de Javier Milei.
Y cerró, en esa línea: “Todas las empresas privadas están operando con normalidad. El Gobierno está saneando Aerolíneas lo más que pueda dentro de los límites de la coyuntura y de la propia dinámica de la compañía. Apelamos a que estos episodios no se repitan”.