El consumo de carne vacuna en el país cayó en marzo un 3,7% en comparación al mismo mes del año pasado, y en lo que va de 2026, los argentinos consumieron un total de 512,8 mil toneladas de ese producto, lo que representa una caída del 10% frente a 2025.
Según el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), el consumo cayó al menor nivel en 20 años a la par de una aceleración en los precios de los cortes que supera el 60% en los últimos doce meses.
El dato refleja que actualmente el consumo por persona de carne vacuna en Argentina alcanza los 47,3 kilos por año, lo que implica una caída interanual del 2,5%, al tomar el promedio móvil de los últimos doce meses.
El reporte puntualizó que la merma evidenciada significa que el consumo en el país bajó 1,2 kilos por habitante por año, cayendo al menor nivel en 20 años y quedando lejos del mayor registro de las últimas dos décadas (68,4 kilos, en 2008).
🥩📉 Cada vez se come menos carne en Argentina
El consumo cayó 10% en lo que va de 2026
y ya está en el nivel más bajo de los últimos 20 años.📊 Hoy: alrededor de 47 kg por persona al año
Antes: más de 60 kg💸 ¿Qué pasó?
▪️ La carne sube más que la inflación
▪️ El sueldo… pic.twitter.com/6FQpwZuZQO— Agencia El Vigía (@AgenciaElVigia) April 16, 2026
Este retroceso en las mesas de los hogares se da en un contexto donde las plantas frigoríficas registran uno de sus niveles de actividad más bajos de las últimas décadas. Y mientras los precios de los cortes vacunos subieron 7,4% en febrero.
Los números van en línea con los despidos y suspensiones que vienen aplicando algunos de los frigoríficos integrantes del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, como el caso de Arrebeef, que días atrás suspendió a casi 400 contratados que se desempeñan en la planta de Pérez Millán, en Ramallo. También en Morón cerró días atrás un frigorífico y dejó a 140 operarios en la calle.
En cuanto a la oferta, la producción de carne vacuna sumó 700.185 toneladas res con hueso en el primer trimestre, lo que significó una contracción interanual del 5,1 por ciento. Esta reducción equivale a unas 37.500 toneladas menos ofrecidas al mercado.
La industria señala que la menor cantidad de animales enviados a faena fue compensada solo parcialmente por un aumento en el peso promedio de la hacienda, que alcanzó los 236 kilos por animal en gancho durante el mes de marzo.