Horas después de que la empresa anunció el cierre de su planta en San Fernando y dejó a más de 900 trabajadores en la calle, el Ministerio de Capital Humano dictó la conciliación obligatoria en el conflicto entre FATE y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA).
A través de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, la cartera laboral dispuso la medida por el término de quince días, conforme a la normativa vigente. Durante ese plazo, las partes deberán retrotraer la situación al estado previo al conflicto y abstenerse de adoptar decisiones que alteren el normal desarrollo de las relaciones laborales, mientras se desarrollan las instancias de negociación convocadas por el Ministerio.
Según el comunicado oficial, antes de dictar la conciliación obligatoria la Secretaría había agotado las instancias administrativas previstas para promover el diálogo entre la empresa y la representación sindical, con el objetivo de preservar la actividad y los puestos de trabajo.
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— Ministerio de Capital Humano (@MinCapHum_Ar) February 18, 2026
El conflicto entre la firma y el gremio no es nuevo. La intervención estatal se remonta al 10 de junio de 2024, cuando la compañía solicitó la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis. Durante su tramitación se realizaron audiencias entre la empresa y el sindicato, pero no se alcanzó un acuerdo y el procedimiento fue concluido en agosto de ese año.
Más adelante, en mayo de 2025, ambas partes suscribieron un acuerdo que contemplaba la consideración de determinados conceptos salariales como no remunerativos por un plazo determinado, junto con la reorganización de turnos y la adecuación en la modalidad de pago de horas extraordinarias. Ese entendimiento fue homologado por la autoridad laboral.
En octubre de 2025, la empresa pidió una prórroga del acuerdo al alegar un agravamiento de su situación económica. Desde la Secretaría se requirió la documentación respaldatoria y la acreditación de las medidas adoptadas para mitigar la crisis. Sin embargo, no se presentó un nuevo acuerdo firmado entre las partes y la compañía denunció medidas adoptadas por la entidad sindical.
Ahora, con la conciliación obligatoria en marcha, el Gobierno busca descomprimir un conflicto que escaló con el anuncio de cierre y abrió un nuevo capítulo en la disputa entre la empresa y el gremio del neumático. Durante los próximos quince días, la negociación quedará bajo la órbita del Estado, en un intento por evitar que la crisis derive en un impacto mayor sobre el empleo en el sector.
FATE anunció su cierre dfinitivo. Miguel Ricciardulli, delegado de FATE: "Es una empresa nacional y el 100% de los neumáticos los produce en la planta de Victoria. La Policía está adentro y afuera de la fábrica" pic.twitter.com/KROO12TZDu
— TN – Todo Noticias (@todonoticias) February 18, 2026
Rechazo sindical
Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), que conduce Alejandro Crespo, la respuesta al anuncio de cierre de la fábrica fue de rechazo frontal. Denunciaron un “lock-out patronal” y acusaron a la empresa de intentar disciplinar a los trabajadores y forzar una reforma laboral de hecho. El enfrentamiento derivó en asambleas, paradas de planta y movilizaciones, en una dinámica que profundizó la parálisis productiva.
Alejandro Crespo, Secretario General SUTNA, pasó por #TOTI910 con @TotiPasman y habló sobre el cierre de la empresa FATE.
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El gremio, además, cuestionó la narrativa empresaria. Recordó que Fate ya había esgrimido argumentos similares en negociaciones previas, incluso durante la pandemia, cuando -según señalaron. pretendió abonar solo parte de los salarios pese a recibir asistencia estatal. También afirmaron que balances posteriores reflejaron ganancias millonarias, lo que, a su entender, debilita la tesis de una crisis terminal.
Crisis en el sector
Más allá del conflicto puntual, el cuadro sectorial es adverso. Fate no es la única fabricante bajo presión. Pirelli y Bridgestone, los otros dos grandes jugadores con plantas en Argentina, también enfrentan un escenario complejo.
La actividad emplea a alrededor de 5.000 trabajadores de manera directa y depende en gran medida del desempeño automotriz y del consumo interno.
Las empresas atribuyen buena parte de las dificultades al encarecimiento de insumos estratégicos, como el caucho natural y el acero, gravados por aranceles de importación. A ello suman el impacto de la apertura comercial, que facilitó el ingreso de neumáticos extranjeros a precios considerablemente más bajos. En el sector aseguran que la diferencia puede alcanzar hasta el 40% respecto de los productos locales, con China como principal origen.
Los números acompañan esa percepción. En mayo del año pasado se registró un récord histórico: ingresaron al país 869.525 neumáticos en un solo mes, el mayor volumen en dos décadas. China concentró cerca del 78% del segmento de autos y camionetas. Durante el primer semestre de 2025, las importaciones asiáticas crecieron más de un 37% interanual, impulsadas por menores costos logísticos y menos trabas administrativas.
► Las empresas atribuyen buena parte de las dificultades al encarecimiento de insumos estratégicos y a la apertura comercial.
En contrapartida, la producción local se resintió con fuerza. El rubro industrial de “Caucho y Plástico” cerró 2025 con una caída superior al 22%, mientras que las plantas de neumáticos operaron apenas a un tercio de su capacidad instalada. Dos de cada tres máquinas permanecieron apagadas hacia fin de año, una marca que en el sector comparan con los peores momentos de la crisis de 2001.
El derrumbe del mercado interno completa el diagnóstico. La recesión y la pérdida de poder adquisitivo empujaron a los consumidores a postergar el recambio de cubiertas o a buscarlas en países limítrofes, donde resultan más económicas. Al mismo tiempo, el freno en la producción de terminales automotrices redujo drásticamente la demanda de neumáticos para equipo original, un segmento clave para las fábricas nacionales.
La historia de FATE
La empresa Fate S.A.I.C.I. llegó a la Argentina como proyecto local hace más de 80 años: fue constituida en 1940 con capitales argentinos y comenzó a operar con una planta pequeña de unos 1.000 m² en el barrio de Saavedra, Ciudad de Buenos Aires, donde inicialmente produjo telas impermeables, bandas de rodamiento para reparación de neumáticos y otros productos de caucho.
Cinco años después, en 1945, la firma dio sus primeros pasos en la fabricación de neumáticos y cámaras para automóviles y camiones a pequeña escala, consolidando su espacio en el mercado nacional.

► La fábrica de neumáticos Fate anunció su cierre definitivo y echará a más de 900 empleados.
En la década siguiente, Fate firmó en 1956 un acuerdo de asistencia tecnológica con la estadounidense General Tire, lo que le permitió modernizar su producción e introducir nuevas tecnologías.
Posteriormente, en 1960 comenzó la construcción de su planta industrial en San Fernando, provincia de Buenos Aires -inaugurada en 1963-, que con los años se convertiría en la mayor fábrica de neumáticos del país.