La Justicia chaqueña cambió la calificación contra Emerenciano Sena y Marcela Acuña y ambos irán a juicio como coautores del homicidio triplemente calificado de Cecilia Strzyzowski, al igual que su hijo César Sena.

Luego de las audiencias de oposición al requerimiento de elevación a juicio, la última oportunidad que tenían los acusados para revertir sus imputaciones, el juez de Garantías Nº2, Héctor Horacio Sandoval, rechazó el planteo del Equipo Fiscal Especial. 

Fue en el cierre de la investigación cuando los fiscales Juan Martín Bogado, Jorge Cáceres Olivera y Nelia Velázquez dictaminaron que Emerenciano Sena y Marcela Acuña eran partícipes necesarios del femicidio, mientras que su hijo de ser autor material de la muerte de Cecilia.

Tras el pedido de la querella, la Justicia chaqueña cambió la calificación contra el líder piquetero y su esposa. Serán juzgados con la misma imputación que su hijo, César.

Ahora, tras las dos audiencias, el juez concluyó que el Clan Sena es igual de responsable que César Sena por el crimen que conmovió a todo el país, por lo que los imputó por ser coautores.

Si bien la carátula de partícipes necesarios no les disminuía la pena proyectada de prisión perpetua, sí significaba un imputación negativa para la familia de la víctima ya que le “restaban” participación en el crimen.

Aunque no hay información oficial de cuándo se realizará el juicio oral, el medio Norte indicó que podría suceder entre septiembre y octubre de este año.

► Emerenciano Sena, Marcela Acuña y César Sena serán juzgados como coautores.

Las pruebas materiales que llevaron a la familia Sena a juicio

Las pruebas materiales que llevaron a juicio a los acusados por el homicidio de Cecilia incluyen varios elementos cruciales. En primer lugar, el análisis de registros telefónicos desempeñó un papel fundamental en la investigación al permitir reconstruir los movimientos de los acusados antes, durante y después del crimen, estableciendo conexiones entre ellos en momentos clave.

La fiscalía pidió las coordenadas del GPS de los celulares de los imputados. En total, se registraron 16 movimientos que se hicieron entre el 2 y el 4 de junio de 2023, entre la casa de los Sena, en calle Santa María de Oro Nº1436, Resistencia, el último lugar en donde vieron con vida a Cecilia, hasta el campo donde finalmente prendieron fuego su cuerpo.

El análisis de registros telefónicos desempeñó un papel fundamental en la investigación al permitir reconstruir los movimientos de los acusados antes, durante y después del crimen, estableciendo conexiones entre ellos en momentos clave.

Otro aspecto relevante es la incineración de los restos de Cecilia. Gustavo Melgarejo y Griselda Lucía Reinoso, empleados de la familia Sena, según los fiscales, se encargaron de mantener el fuego durante horas para eliminar los rastros del cuerpo y cualquier otra evidencia. Ambos están imputados por encubrimiento.

A pesar de estos esfuerzos por deshacerse del cadáver, se hallaron objetos personales de la víctima, como su dije, su billetera y ropa. También su valija, con la que había pensado irse de viaje.Si bien estaban quemados, fueron encontrados en lugares vinculados a la familia. También se encontraron huesos y restos de cenizas, de los cuales no se pudo obtener la identidad, lo que podría no ser considerado como prueba clave.

“Es crucial subrayar que la ausencia del cuerpo de la víctima no impide en absoluto abonar la hipótesis de un homicidio. La investigación, el juicio y la futura condena no dependen de la recuperación del mismo, sino de la corroboración de los hechos. De lo contrario, se estaría admitiendo la impunidad de quienes perpetraron el homicidio y lograron ocultar eficazmente el cuerpo de la víctima”, aclararon los fiscales.

► César Sena junto a Cecilia, días antes del crimen.