Con un despliegue de casi un centenar de policías, comenzó formalmente este martes el juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski (28), el caso que tiene como acusados a la familia Sena, el principal grupo piquetero de Chaco durante los años de gobierno de Jorge Capitanich.
Sin embargo, la audiencia que tenía que conformar un jurado de 12 personas para juzgar a los Sena no llegó a buen puerto y todo se truncó. Debieron pasar a un cuarto intermedio hasta este miércoles, sin confirmar a los seleccionados.
De los 250 posibles jurados que estaban convocados para este martes asistieron unos 166. Muchos de ellos llegaron tarde por la insistente lluvia que cayó durante toda la mañana en Resistencia. Eso demoró fuertemente el comienzo el inicio de la audiencia.
A cada uno se le asignó un número, que será su identidad en adelante. Luego comenzaron el proceso denominado Voir Dire, en el que respondieron un cuestionario, con casi una treintena de preguntas, que fueron propuestas por las querellas, los fiscales y la defensa, y aceptadas por la jueza técnica del caso, Dolly Fernández.
Ese cuestionario apunta a poder delimitar el perfil del posible jurado, para saber si tiene algún tipo de preconcepto respecto a los movimientos sociales u otros elementos. Son preguntas orientativas para conocer el jurado. Si tienen hijos, si les molestan los piquetes. La idea es filtrar los prejuicios.
Sin embargo, las preguntas no terminaron de ayudar al proceso de filtrado. «No esclareció nada, terminó complicando. Por las respuestas parecía que un jurado era de Boca y después cuando le preguntabas y era de River», deslizó a Clarín una fuente que estuvo adentro del recinto.
A eso se sumó un listado de jurados que se excusaron por problemas de salud, laborales o por conocer a alguno de los miembros del proceso. Un, incluso, reveló que era familiar de un abogado de los Sena. De los 166, quedaron unos 110.
Después de una larguísima jornada, a las 16 todavía no estaban resueltas las recusaciones. Es el proceso a partir del cual las partes comienzan a interrogar a los jurados, para ver si son imparciales o no.

► Los siete acusados por el femicidio de Cecilia Strzyzowski.
Por eso establecieron un cuarto intermedio hasta el miércoles a las 8 de la mañana, cuando retomarán el proceso para definir si pueden conformar jurado. «Nos faltaron unas cuatro horas más de sesión para terminar, por eso estimo que mañana vamos a tener el jurado listo», comenta un abogado.
De conseguir conformar jurado, después del mediodía podrían comenzar con la etapa de los alegatos. Si no logran encontrar jurado con esos 110, hay citadas otras 100 personas más para iniciar de nuevo el proceso.
Cómo llegaron los Sena
Los acusados llegaron poco antes de las 5 de este martes al Centro de Convenciones Gala, ubicado en las afueras de Resistencia, donde se inició el proceso de selección de los 12 jurados populares que definirán la culpabilidad o no de los siete imputados.
Ellos son César Sena (21), acusado de ser el autor material del homicidio doblemente agravado por el vínculo y por el contexto de violencia de género; sus padres Emerenciano Sena (61) y Marcela Acuña (53), acusados de partícipes primarios del femicidio; y otros cuatro colaboradores del clan, acusados de encubrimiento agravado: Gustavo Obregón (44), Fabiana González (38), Gustavo Melgarejo (31) y Griselda Reinoso (44).
El punto cero del juicio es el hotel Gala, un cubo vidriado que se impone a la vista apenas se sale del aeropuerto. Está ubicado sobre la ruta nacional 11 y marca el límite donde termina Resistencia. Se jacta de ser el centro de convenciones más grandes del nordeste argentino En uno de sus tres auditorios gigantes el fin de semana pasado tocó Babasónicos.

► Arriba, el clan Sena: César, Emerenciano y Marcela Acuña. Debajo: Fabiana González, Gustavo Obregón, Gustavo Melgarejo y Griselda Reinoso.
Este martes por la mañana, el edificio estuvo sitiado por el estricto protocolo de seguridad que implementó la Justicia y un aguacero que inundó los accesos. Llovió a cántaros, justo en el momento en que se acercaban las partes. Por una puerta cercana al hotel fueron llegando los convocados para el jurado, que esquivaron los charcos y entraron por un dispositivo especial.
Del otro lado ingresaron casi 130 personas, entre colaboradores y abogados. Tan estricto es el protocolo que la seguridad en la puerta pidió a los fiscales del caso que mostraran su documento.
Es que se trata del juicio más complejo que se haya montado en la provincia. Adentro de la sala central esperaban los siete imputados. Clarín pudo acceder al lugar en un recorrido para la prensa previo al comienzo de las audiencia. Es un salón amplio, cerrado con unas cortinas que esconden detrás una docena de policías.
Emerenciano Sena fue el único que se tapó la cara en todo momento. César dialogó con su abogada, mientras Marcela Acuña se mantuvo mirando al frente. Reinoso miraba al suelo. Su ex pareja, Melgarejo, fue ubicado en la otra punta. Enfrente de ellos aparecieron los fiscales, pero todas las miradas estuvieron puestas en los siete acusados.
Preguntas filtro, eliminaciones y secretismo para elegir a los jurados
Los 166 posibles jurados pasaron a un salón, donde estaban dispuestos los fiscales, la jueza, los abogados y los siete imputados. Las entrevistas se extendieron todo el día. Fueron varias rondas, entre grupales, individuales, divididas por tipo de respuesta a alguna pregunta determinada.

► Cecilia Strzyzowski, la víctima del femicidio.
En el Tribunal Superior apuntaban a conformar el jurado este mismo martes. Por eso citaron en total a 250 posibles jurados. Es casi cuatro veces lo que se suele citar. En causas similares se convocan entre 70 y 90 para llegar al número. Pero cada caso es distinto y la magnitud del de Cecilia obligó a ajustar clavijas. Tener siete imputados también llevó a ampliar los números.
Se trata de una carga pública, similar a ser autoridad de mesa en una elección. Por cada día que participen en el jurado cobrarán unos 40 mil pesos.
La denuncia de Marcela Acuña
En las últimas horas, Acuña presentó una denuncia contra el equipo de fiscales, el ministro de Justicia, Jorge Gómez, y el gobernador Leandro Zdero, a quienes acusa cohecho y prevaricato, además de pedir que se anule todo el proceso judicial.
Para Acuña, los fiscales ocultaron pruebas de la presunta inocencia de los Sena, incluyendo mensajes que Cecilia le envió a la propia Acuña explicándole por qué se divorciaba.

► Emerenciano Sena, César Sena y Marcela Acuña.
También señala una serie de chats de Cecilia con César en los que brindaba detalles íntimos sobre su situación familiar.
Según especificó en la denuncia, pide que todo el proceso judicial sea declarado «nulo» por encontrarse «viciado».
La mamá de Cecilia: «Ojalá el poder político no influya por jurados»
En la previa del evento que mantiene en vilo a toda la provincia, Gloria Romero, madre de Cecilia, dialogó con LN+. “Ojalá que el poder político no influya en un juicio por jurados”, manifestó.
“Todo este proceso que venimos viviendo fue muy desgastante. La presión, la difamación: esto fue algo como una campaña política”, analizó Romero al repasar la seguidilla de peripecias que tuvo que afrontar desde la desaparición de Cecilia. Según la mujer, “muchos se encargaron de crearme un perfil negro. Dicen que soy una proxeneta y que vendí a mi hija”.
El verdadero interés de Romero no es hallar el cuerpo de su hija, sino más bien dar con el ADN. “En todo el mundo se encontraron muestras de ADN de momias, ¿y de mi hija no?“, planteó.