Las y los productores afectados deben gestionar el certificado de emergencia o desastre ante el Ministerio de Desarrollo Agrario, presentando la documentación respaldatoria de la explotación y la constancia de inscripción en ARCA que acredite el ejercicio de la actividad agropecuaria.

De acuerdo con la normativa vigente, quienes se encuentren en zonas declaradas en emergencia deben acreditar al menos un 50% de afectación en su capacidad de producción, mientras que para los casos de desastre el porcentaje mínimo asciende al 80%.

Durante el período de vigencia del beneficio, se suspenden las ejecuciones fiscales por seis meses y se otorgan prórrogas automáticas para los vencimientos de créditos con el Banco Provincia.

Con estas medidas, el gobierno bonaerense reafirma su compromiso con el desarrollo productivo y con una política fiscal orientada a sostener el trabajo y la producción en cada rincón del territorio provincial.