Un conflicto que se arrastra desde el default de 2001

La disputa tiene su origen en bonos emitidos durante la década de 1990 bajo el Plan Brady. Tras la cesación de pagos declarada por Argentina en 2001, el país llevó adelante varios procesos de reestructuración de su deuda.

Aunque la mayoría de los acreedores aceptó los canjes de 2005 y 2010 y el acuerdo masivo alcanzado en 2016, Attestor y Bainbridge decidieron mantenerse al margen de esas negociaciones. En cambio, optaron por recurrir a los tribunales para reclamar el cobro total del valor de los bonos, más los intereses acumulados.