La defensa cuestionó la validez de los audios

Los abogados de los imputados habían denunciado que los audios podrían ser falsos, adulterados, editados o incluso producto de inteligencia artificial, y que fueron incorporados sin cadena de custodia ni peritajes. También alertaron por una supuesta violación al derecho a la intimidad.

A su vez, la querella –Fundación Poder Ciudadano– pidió confirmar la resolución y avanzar en la investigación, mientras que el Ministerio Público Fiscal a cargo del fiscal Franco Picardi sostuvo que los audios funcionaron como un inicio de la causa pero no les asignó valor probatorio.

La disidencia: para Farah, la nulidad debía rechazarse

El camarista Eduardo Farah se apartó de la mayoría y votó por confirmar la decisión de primera instancia. Para él, el pedido de nulidad se basa en “meras hipótesis” que “desmerecen la seriedad del planteo”: “La decisión no puede basarse en conjeturas”, sostuvo.

Farah remarcó que, más allá de la edición o dudas sobre los audios, su contenido aporta datos verosímiles y concretos sobre supuestas maniobras en la ANDIS que justifican investigar. También citó jurisprudencia que admite grabaciones aportadas por particulares y sostuvo que, si hubo irregularidades, deben evaluarse como cuestiones de valor probatorio, no como nulidades.

Incluso recordó que las denuncias incluirían otros elementos previos que apuntaban a irregularidades en la agencia, como notas periodísticas de 2024 y 2025.

Qué ocurre ahora con la causa

Con la decisión de la mayoría, el expediente vuelve al Juzgado 11, subrogado por Casanello que deberá: Verificar el origen de los audios, analizar su autenticidad mediante peritajes y reevaluar la nulidad una vez reunida esa información.

Mientras tanto, la investigación penal continúa abierta, pero bajo la obligación de despejar las incógnitas que dieron origen al caso.