Dos mujeres que están legalmente casadas y tuvieron un hijo mediante una técnica de fertilización “casera” podrán anotarlo como hijo de ambas, a partir de un fallo inédito de la justicia porteña que sentará precedente.

En el marco del matrimonio igualitario, la jueza Andrea Danas, subrogante del juzgado n.º 19 en lo Contencioso Administrativo y Tributario, resolvió ordenar al Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas de la Ciudad completar de manera provisoria la inscripción igualitaria de comaternidad del hijo menor de edad del matrimonio amparista, consignando a las dos mujeres como sus madres.

Resultado de imagen para jueza Andrea Danas

La demanda fue presentada luego de que le denegaran la solicitud de inscripción del nacimiento del niño como hijo de ambas madres. Esto, debido a que en casos de técnicas de reproducción humana asistida, el o la cónyuge debe prestar el correspondiente consentimiento previo, informado y libre, recabado por el centro de salud interviniente, algo que no ocurrió debido a que el bebé nació como fruto de una técnica de fertilización “casera”.

“Esta situación si bien no se encuentra regulada en la actualidad, podría asimilarse a aquellos nacimientos de niños dentro de un matrimonio heterosexual, o en su caso, a los hijos nacidos con técnicas de reproducción humana asistida”, expresó la magistrada.

Por otra parte, señaló que “si bien las coactoras no han recurrido a un centro de salud, aquel requisito indispensable ya ha sido formalizado”; ya que en una nota certificada ante escribano público, la cónyuge expresó con carácter de declaración jurada “su voluntad procreacional respecto al embrión que se originó mediante la técnica utilizada”, que luego gestó su esposa y que culminó con el nacimiento del niño en diciembre de 2017.

“Sentado lo anterior, dicha manifestación iría en consonancia con lo dispuesto en el art. 562 del CCyCN que establece que ‘los nacidos por las técnicas de reproducción humana asistida son hijos de quien dio a luz y del hombre o de la mujer que también ha prestado su consentimiento previo, informado y libre’”, afirmó Danas.

En conclusión, consideró “vulnerado el derecho a la igualdad y a la identidad del niño y de todos los derechos que por añadidura le corresponden”. Y advirtió que “al ser hijo matrimonial se lo estaría privando de la completa identidad que la presunción legal establece, a la vez que -por otra parte- se estaría obviando que sus madres han prestado el consentimiento previo, libre e informado que requiere el CCyCN para los casos de niños nacidos con técnicas de reproducción asistida”.

De Colombia a Buenos Aires

Las mujeres se conocieron en Colombia en 2005 y se casaron en junio del 2015 en la ciudad de Buenos Aires por la Ley de Matrimonio Igualitario. Tras varios intentos de tener un hijo por el sistema de fertilización asistida, decidieron probar con un donante que no tuviera voluntad procreacional.

Así, en 2017 concretaron esa búsqueda y el método de fertilización vaginal en forma privada se realizó en el departamento de una de ellas. El niño nació en diciembre de ese año. Pero en el Registro Civil, les comunicaron que no podían anotarlo como hijo de ambas ya que esa opción era para personas que utilizaban un método de fertilización asistida hecho en un centro de salud.

Ambas, asesoradas por letrados de la Federación Argentina de Gays, Lesbianas, Travestis y Bisexuales (Falgbt), promovieron una acción de amparo contra la Ciudad de Buenos Aires.

En la inseminación vaginal, también llamada inseminación casera, se inyecta el esperma del hombre en el tracto reproductivo de la mujer a través de una jeringa, para lo cual se tiene en cuenta los días de ovulación de la mujer