Tras los 230 despidos que ordenó el gobierno nacional en Fabricaciones Militares de Azul, los trabajadores cesanteados no dan el brazo a torcer y siguen con su reclamo para exigir la reincorporación. Ayer realizaron una nueva protesta por la ciudad y contaron con un masivo acompañamiento. Hasta el momento las autoridades no brindaron una respuesta favorable.

Cientos de personas participaron de una caravana de autos y una posterior suelta de globos y palomas para seguir con la protesta contra el cierre de Fanazul. La movilización terminó su recorrido en la planta, que permanece custodiada por la Policía Federal.

Este miércoles el vicejefe de Gabinete de la Nación, Gustavo Lopetegui, recibará a representantes de la municipalidad de Azul para evaluar la situación. Los integrantes del Comité de Crisis serán recibidos por el secretario de Coordinación de Políticas Públicas y mano derecha del Jefe de Gabinete Marcos Peña.

Desde hace 71 años que Fanazul es un emblema de Azul y según Bertellys el cese de la fábrica implica un gran impacto no solo a nivel social, por la cantidad de familias que quedaron sin empleo, sino que incidirá en la economía local. De hecho en la Casa Rosada admiten que es un caso de lo que se debería evitar, no solo por el cierre sino por la falta de propuestas alternativas.