Esta mañana, trabajadores del Astillero Río Santiago decidieron tomar las oficinas de Dirección de la empresa, para repudiar las declaraciones del Presidente Macri en Mar Del Plata, donde afirmó que «al Astillero hay que dinamitarlo».

Todo sucedió en la reunión del jefe de Estado con familiares de los tripulantes de los buques pesqueros San Antonio, Repunte y Rigel en la ciudad de Mar del Plata, donde no pudo esquivar las controversias y tuvo la desafortunada frase en relación al Astillero, lo que despertó la bronca de los empleados de ese lugar.

Hace algunas horas, los trabajadores de Río Santiago sacaron un comunicado repudiando las palabras del presidente y esta mañana optaron por tomar las oficinas de la Dirección de la empresa, en espera de una respuesta oficial sobre las declaraciones de Macri.

«Estas declaraciones de inusitada violencia y que generan apología de delito, exigen una respuesta inmediata. A su vez, los trabajadores de la fábrica se encuentran concentrados a la expectativa  para analizar medidas de fuerza a seguir”, explicaron.

Jorge Smith, trabajador del predio naviero de Ensenada y enrolado en ATE como representante de la Corriente Clasista Combativa, sostuvo que «después de una reunión del cuerpo de delegados se decidió bajar a la dirección para exigir a los directivos respuestas a demandas de carácter urgente».

En ese sentido, Smith explicó que «todavía falta girar 57 millones de pesos para finalizar un barco pedido por Venezuela antes de que el caso se judicialice y termine en un juicio». «Sólo resta culminar el 7 por ciento del barco, por lo tanto necesitamos que se tomen las medidas correspondiente», añadió.

Asimismo, denunció que «el Astillero está paralizado, están pidiendo adelantar las vacaciones en forma obligatoria, lo cual es parte de esta situación que estamos viviendo».

La situación de la empresa estatal es crítica. Desde hace varios meses, muchos de sus operarios se encuentran parados por falta de obras y sus delegados le exigen al gobierno provincial de María Eugenia Vidal, así como el nacional, que reactive la producción de embarcaciones.