El primer trasplante combinado bipulmonar y hepático de Latinoamérica se realizó con éxito en la Fundación Favaloro a un paciente de 19 años con diagnóstico de fibrosis quística con falla hepática.

Este tipo de intervención, en la que se implantan ambos pulmones y el hígado del mismo donante cadavérico, no es muy frecuente: en Estados Unidos sólo hay registradas 91 intervenciones de este tipo, según datos de UNOS (Red Unida para Compartir Organos, por sus siglas en inglés) que tiene datos desde 1984.

La intervención se extendió por casi 12 horas y requirió un equipo médico de 18 especialistas: 10 cirujanos -tres pulmonares, tres hepáticos, dos para ablacionar el pulmón y dos para ablacionar el hígado-, dos anestesistas, cuatro instrumentadores y dos enfermeros.

“Este tipo de trasplante implica un gran esfuerzo desde la logística, porque son dos equipos trabajando casi simultáneamente, en el que se debe hacer el trabajo con la precisión de relojería, porque cada minuto que pasa es sufrimiento para los órganos que se implantan”, explicó el doctor Alejandro Bertolotti, jefe de trasplantes de la Fundación Favaloro.

“Se debe hacer el trabajo con la precisión de relojería, porque cada minuto que pasa es sufrimiento para los órganos que se implantan”, explicó el doctor Alejandro Bertolotti, jefe de trasplantes de la Fundación Favaloro.

“Es un avance para poder brindarle a muchos pacientes que anteriormente no tenían la oportunidad, una mejor calidad de vida, o incluso sobrevida”, añade Bertolotti.

La Fundación Favaloro realizó el primer trasplante bipulmonar y hepático de Latinoamérica.

Luego de su operación, Matías contó que “es muy difícil esta enfermedad, a los 16 me diagnosticaron en el Hospital Argerich, me atacaba mucho los pulmones, el hígado y el páncreas”, y agregó que “hasta mis compañeros del colegio me veían muy mal”.

“La doctora me lo dijo de una, que la única forma de salvar mi vida y estar sano era el trasplante, por eso me lo tomé bien, tranquilo, pero mi mamá se lo tomó un poco mal”, relató el joven.

La madre de Matías, Zulma, aseguró por su parte que estará “eternamente agradecida a la familia del chico donante”, y precisó que se trataba de un joven de 20 años de Formosa.

“Cuando me dijeron que tenía que hacer el trasplante sentí miedo, es mi único hijo, pero bueno, lo hablé y lo fui aceptando”, dijo Zulma, mientras Matías contó que “voy a festejar dos cumpleaños, el 12 de agosto, cuando nací, y el 12 de diciembre, cuando volví a nacer”.

Fibrosis quística

Quienes la padecen, no pueden digerir los alimentos porque su páncreas no produce enzimas digestivas, lo mismo ocurre con las glándulas salivales y la sudoración. El sudor de estos pacientes contiene más sodio y por eso ellos mismos hablan de «besos salados».

¿Cómo afecta eso en el pulmón? Los pulmones normalmente realizan una limpieza de los gérmenes que ingresan cuando respiramos; pero en estos pacientes, como el sistema no funciona bien, las secreciones son más espesas y no logran eliminar los gérmenes. Estos se van acumulando y generan infecciones «colonizándo» los órganos y dañándolos.

Con el paso del tiempo, los pulmones se van destruyendo y los gérmenes se vuelven más agresivos y resistentes a los antibióticos. El daño es tan grande que a veces requieren de oxígeno sumplementario y por supuesto, terminan en un trasplante pulmonar. En raras situaciones, si el paciente genera una cirrosis hepática, puede requerir de trasplante hepático.