Un cruce público entre un ministro de Vidal y el titular de Economía, Nicolás Dujovne, profundizó ayer la brecha que se abrió entre la provincia y la Rosada en torno al ajuste que promueve Nación y los fondos que reclama la gobernadora.

La gobernadora demostró molestia por la situación y el jueves último fue a la Rosada una vez confirmado el impacto que tendrá el presupuesto 2019 de Macri sobre las provincias. Allí Frigerio la contuvo y prometió 19 mil millones de pesos de coparticipación, en un encuentro que se publicitó con foto.

Pero el efecto pacificador de la fotografía duró apenas un día. Ayer, el ministro de Gobierno bonaerense, elexperonista Joaquín de la Torre, le apuntó a Nicolás Dujovne al hacerse eco de un dato del periodista Marcelo Bonelli, quien reveló que en una reunión en la Quinta de Olivos Dujovne habría afirmado que Vidal también debería absorber los costos del ajuste. “Si quiere ser Presidenta, que sea con su plata”, habría dicho el ministro de Hacienda de acuerdo a la versión del columnista del diario Clarín.

“Espero que esto no sea cierto. Sería oportuno que el Ministro lo aclare”, disparó De la Torre, habitualmente uno de los elegidos por Vidal para involucrarse en este tipo de disputas. De hecho, el martes fue quien empezó la polémica con Frigerio, cuando le cuestionó el reparto de fondos del Presupuesto y el presunto perjuicio a la provincia de Buenos Aires en la negociación con el resto de los gobernadores.

La polémica que se armó con las declaraciones del martes pareció empezar a cerrarse un día después cuando De la Torre aseguró que el ministro del Interior “hace muy bien su trabajo” y dijo que “el problema” es el sistema “que lo pone a él a repartir todos los años los impuestos”. El jueves, el cortocircuito pareció definitivamente cerrarse cuando la propia Vidal se mostró con Frigerio en una recorrida por la megaobra del Riachuelo.

Pero la tensión entre la Rosada y la gobernación es inocultable y este viernes se reavivó con el tuit de De la Torre contra Dujovne. La bronca en La Plata con el ministro de Hacienda no es nueva ni tiene que ver con la frase que habría dicho en Olivos.

Vidal está molesta desde hace meses con Dujovne y le reprocha que le impidió cerrar la paritaria docente con un 20 por ciento más cláusula gatillo. El ministro se negó a aceptar más de un 15 por ciento y desató el conflicto. Luego vino la corrida y la feroz devaluación, y aquel ofrecimiento del 20 por ciento hubiese sido un negocio redondo para la gobernadora. Ahora, el año terminará sin acuerdo y con más de un mes de paro, y nadie en el gobierno bonaerense sabe como encarar esa negociación crucial en el 2019.

La gobernadora había sido particularmente dura con Dujovne durante el dramático fin de semana en el que Macri amagó con una cambio total de su gabinete y terminó con un maquillaje. Allí le pidió al Presidente que cambie al titular de la cartera económica. “Le falta volumen político, habla y los mercados no le creen”, le planteó. Macri parecía dispuesto a tomar nota, pero ante la negativa de los posibles reemplazantes lo terminó ratificando.

Además de trabarle la negociación con los docentes, en la Provincia le reprochan a Dujovne que le hizo pagar a Vidal el grueso del ajuste y que le bloquea la actualización por inflación del Fondo del Conurbano, que estiman en 19 mil millones de pesos.  En las últimas semanas, los ministros Federico Salvai y Hernán Lacunza mantuvieron negociaciones frenéticas para acordar con Nación incluir una modificación en el presupuesto, pero no tuvieron éxito. En un año electoral, además, la gobernadora deberá hacerse cargo de los subsidios que pagaba el estado nacional por transporte, electricidad y agua que suman casi 25 mil millones de pesos.