La Corte Suprema de Justicia levantó desde este lunes la feria extraordinaria dispuesta en el marco de la pandemia de coronavirus, al tiempo que se establecieron protocolos sanitarios para la reanudación de las actividades.

En una acordada firmada digitalmente por los cinco miembros del máximo tribunal, se ordenó que a partir de este lunes se reanudará en forma plena la actividad en la propia Corte Suprema y en las cámaras nacionales y federales que aún no habían sido habilitadas.

En el caso de los juzgados de primera instancia, la reapertura se realizará el próximo lunes 27 de julio, día en el que también se reanudará la actividad de los abogados, según informó el presidente Alberto Fernández en los anuncios realizados el viernes pasado.

Esta semana los gobiernos locales, el gremio de empleados judiciales y los colegios de abogados negociarán un protocolo para garantizar la salud de todas las personas que deban asistir a los tribunales y el acceso a la Justicia.

“Este tribunal considera que es posible disponer el levantamiento de la feria judicial extraordinaria respecto de esta Corte Suprema, de todas aquellas cámaras y tribunales orales nacionales y federales en las que aún no se haya dispuesto esa medida, manteniendo las limitaciones de atención al público y la suspensión de plazos procesales y administrativos, así como la caducidad de instancia. Medida que se postula extender también, siempre que las condiciones del fuero o jurisdicción lo permiten, a los juzgados de primera instancia”, acordaron los ministros.

Hasta ahora, el máximo tribunal había extendido la feria a la par de las decisiones del gobierno nacional sobre la cuarentena obligatoria, lo que generó críticas de los abogados que entendían que el servicio de justicia, esencial en toda república, se veía vedado. El 29 de junio, había un principio para comenzar a abrir la actividad en forma plena. Sin embargo, el Gobierno pidió que los jueces acompañen las medidas dispuestas en el marco de la cuarentena estricta que finalizó el viernes pasado.

Carlos Rosenkrantz, Carlos Maqueda, Horacio Rosatti, Elena Highton de Nolasco y Ricardo Lorenzetti dispusieron una serie de medidas accesorias para garantizar el normal funcionamiento del Poder Judicial mientras se adecuan los protocolos de atención. Por ejemplo, entre el 18 de julio y el 3 de agosto estarán suspendidos los plazos procesales, incluso los de caducidad de instancia.

El tribunal exhortó además al Consejo de la Magistratura de la Nación a que provea medios tecnológicos e insumos necesarios para garantizar medidas de protección y prevención frente al coronavirus para los empleados y aquellas personas que asistan a los juzgados a realizar trámites.

La Corte decidió mantener las licencias excepcionales para magistrados, funcionarios y empleados que integren los grupos de riesgo, aunque quedarán autorizados para prestar servicios desde sus hogares y sus actos firmados electrónicamente tendrán total validez.