Organizaciones sociales y partidos de izquierda marcharon hoy junto a la comunidad boliviana desde el Obelisco hasta la embajada de Bolivia, en el centro porteño, para rechazar el golpe de Estado denunciado por el renunciante presidente de ese país, Evo Morales, y le pidieron al gobierno argentino que no sea «cómplice» y «denuncie» la interrupción democrática en la región.

 

 

La movilización se realizó desde el Obelisco hasta la sede diplomática en avenida Corrientes al 500, para proseguir a través del Metrobus del Bajo porteño hasta la Cancillería, en la plaza San Martín, donde los organizadores montaron un acto en reclamo de la restitución de Morales en su cargo.

Las distintas agrupaciones, entre las que se contó a Barrios de Pie, Partido Obrero, Movimiento Popular La Dignidad, MST, Polo Obrero, MUP y la Corriente Clasista y Combativa, se concentraron pasadas las 12 en el Obelisco, en el cruce con avenida Corrientes, donde el tránsito fue interrumpido por personal de la Policía de la Ciudad.

 

 

Posteriormente hicieron su ingreso las columnas de la CTA, ATE y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), que condujeron la movilización hasta la embajada de Bolivia.

Con cánticos como «Evo no se va» y «Camacho, basura, vos sos la dictadura», en referencia al dirigente opositor Luis Fernando Camacho, la movilización se extendió por el Metrobus del bajo porteño, con uno de sus carriles interrumpidos para el tránsito, hasta desembocar en el Palacio San Martín.

 

 

El referente de la CTEP Juan Grabois, señaló que el gobierno argentino debe «denunciar el golpe de Estado y dejar de negarlo, porque la negación es complicidad», además de «garantizar la integridad física de las personas que están pidiendo asilo».

En ese aspecto, Grabois dijo que «quisiera preguntarle» al presidente Mauricio Macri «cómo le llamaría si, en Argentina, los jefes de las tres fuerzas armadas se sentaran frente a las cámaras de televisión a decir que él tiene que renunciar, si eso no es un golpe de Estado», añadió.