El atleta olímpico argentino Brian Toledo falleció este miércoles por la noche a los 26 años por un accidente motociclístico cuando transitaba por la ruta 40, cerca de la localidad bonaerense de Marcos Paz, de donde era oriundo.
Según el informe policial, Braian Toledo murió en el acto a las 23.10, luego de sufrir un accidente en una loma de burro situada sobre el centro de la calzada; perdió el control con su moto de 500 cc e impactó contra dos palmeras «de las cuales una de ellas fue extraída del lugar y la otra quebrada, ambas por el impacto de la moto».
El cuerpo, que llegó sin vida al hospital, fue enviado a la morgue de Chivilcoy y cerca de las 17 será llevado a Marcos Paz para su sepelio.
«Hemos perdido a una gran persona, nuestro querido Braian Toledo. Extraordinario deportista, humilde, generoso, siempre solidario con los demás. Querido Braian: QEPD Te extrañaremos mucho. Rezaremos por ti. Mis condolencias a toda la familia en este desgarrador y triste momento», escribió Gerardo Werthein, miembro del Comité Olímpico Argentino.
Gran dolor por el fallecimiento de Braian Toledo: https://t.co/yfxvF70Z1Z pic.twitter.com/XKgzshcDes
— Comité Olímpico ARG (@PrensaCOA) February 27, 2020
En la especialidad de jabalina, Toledo obtuvo la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud Singapur 2010, la de plata en el Campeonato Mundial Junior de Barcelona, en 2012, y participó de los Juegos Olímpicos de Londres, en ese mismo año, y de Río de Janeiro, en 2016.
En Río había alcanzado la final, un logro que ningún argentino había alcanzado en el lanzamiento de jabalina desde que lo hiciera Ricardo Heber en Helsinki 1952.
Con la mira puesta en los Juegos de Tokio 2020, Toledo estaba radicado desde hacía meses en Finlandia, donde se encuentran históricamente los mejores especialistas de esa disciplina atlética. No era la primera vez que Braian encontraba en ese escenario la mejor forma de mejorar su rendimiento.
Más allá de su proyección deportiva, Toledo tenía un fuerte rasgo solidario: era embajador del proyecto de la empresa Weber Saint Gobain. Braian había arrancado en su barrio ayudando a la ONG Arriba los Pibes -funciona un merendero que da de comer a 90 chicos, pero también brinda talleres laborales y educativos-, luego siguió con Los Pepitos -un merendero para 120 niños- en Merlo y, sin dejar de ayudar a los otros dos, terminó el 2019 en una sociedad de fomento ubicada en la rotonda de La Plata, convocando distintas empresas para mejorar la realidad de un club de barrio al que asisten 400 chicos por mes.