a diputada nacional electa por La Libertad Avanza (LLA), Diana Mondino, expresó su apoyo a la idea de un «mercado de órganos» y explicó que su idea difiere de la venta de órganos, uno de los temas polémicos que instaló su espacio a través de algunas declaraciones del candidato presidencial Javier Milei.

“Mercado es la transacción, no quiere decir que te van a cobrar por eso”, resaltó Mondino. Además, hizo un llamado para que la ley Justina, que regula la donación de órganos vitales, funcione de manera más proactiva.

“¿Qué es el mercado de órganos? Vos necesitás un riñón y no hay nadie de tu círculo íntimo que sea compatible con vos o que te lo pueda o quiera donar. Pero a lo mejor hay alguien en la otra punta que es compatible con otro, que es compatible con otro, que te lo da. Hay un señor que se ha ganado el Premio Nobel por esto, que es Alvin Roth”, señaló en diálogo con LN+.

Mondino mencionó al economista estadounidense Roth, quien fue galardonado con el Premio Nobel de Economía en 2012 por su investigación en diversos aspectos, incluyendo las donaciones e intercambio de riñones. Sin embargo, este modelo, aunque se utiliza de manera limitada en los Estados Unidos, genera opiniones encontradas. En 2018, la Unión Europea (UE) rechazó de manera categórica la propuesta de implementarlo, ante una presentación de la Organización Nacional de Trasplante de España.

El Consejo de Europa de la Unión Europea lo catalogó como «tráfico de órganos humanos». El propio Roth, en varias entrevistas, sugirió que los órganos humanos podrían ser tratados como cualquier otro bien y, por lo tanto, tener un valor económico.

La diputada electa destacó las preocupaciones que, desde su perspectiva, plantean las regulaciones. Cuestionó: “¿Cómo hacés para innovar, crear algo nuevo, crecer en tu empresa si tenés cosas que te limitan o te regulan? ¿Quién hubiera inventado esta cosita (por el teléfono celular) si el señor tenia que esperar que alguien le diera un permiso para poder empezar algo?”.

Luego, enfatizó que el liberalismo se basa «en el principio de derechos y responsabilidades», y argumentó: “Porque si te va mal es tu problema, no me pidas que lo paguemos entre todos”.