El presidente Mauricio Macri asiste al tradicional tedeum, presidido hoy por el arzobispo de Buenos Aires Mario Poli, en la catedral metropolitana, y luego ofrecerá un locro en la residencia de Olivos, con motivo de un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo.

Por tercera vez desde que asumió su mandato, el jefe de Estado concurre a la catedral para participar de la celebración de acción de gracias.

La actividad es oficiada por el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Mario Poli. Macri fue acompañado por su esposa Juliana Awada; la vicepresidenta Gabriela Michetti; el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo y el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó; y el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti.

Macri está presente con todos sus ministros
y los Presidentes de las Cámaras Parlamentarias.
Luego almorzará locro en Olivos

También participan del Tedeum integrantes del gabinete nacional, los jefes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, así como representantes del comercio, la industria, la producción, de entidades de bien público y de organizaciones sociales y comunitarias. La jornada se iniciará a partir de las 9 en Casa de Gobierno, donde el Presidente -acompañado por su esposa, miembros de su gabinete y otros funcionarios nacionales- compartirán un chocolate.

Luego, se dirigirá caminando desde la explanada de la Casa Rosada hacia la catedral y, durante el trayecto, efectivos de las Fuerzas Armadas y de Seguridad rendirán con bandera, banda y escoltas los honores correspondientes. Después de la celebración religiosa, el Presidente ofrecerá un almuerzo en la residencia de Olivos, que consistirá en el tradicional locro, del que participarán integrantes del gabinete nacional, autoridades civiles y militares.

Además, asistirán también miembros de organizaciones sociales y comunitarias, entre otros invitados. En tanto, la celebración del Tedeum se realiza todos los 25 de Mayo desde el primer gobierno patrio de 1810, en agradecimiento a Dios por el surgimiento del Estado argentino que proclamó su independencia formal en 1816. En los tres años que lleva Macri como presidente nunca dejó de asistir al encuentro religioso.