El empresario Lázaro Báez, vinculado a la familia Kirchner y acusado de formar parte de una asociación ilícita, se negó a declarar este viernes ante un juez de Bahía Blanca en el marco de la causa que investiga facturas truchas, en tanto que rechazó la posibilidad de ser arrepentido.

La audiencia se desarrolló esta mañana a través del sistema de videoconferencia, con conexión entre la sede judicial de Alsina 317 en la ciudad de Bahía Blanca y el Complejo Penitenciario de Ezeiza, donde Báez está detenido.

El acusado se mostró en la imagen acompañado por su abogado Franco Agustín Bindi, mientras que al juez Walter López Da Silva lo secundaron sus secretarios Ivo Krasnopol y Mario Fernández Moreno. También asistió al acto el fiscal Antonio Castaño.

Pese a que no declaró, como es habitual en este tipo de causa, Báez presentó un escrito a modo de descargo, aunque no trascendió su contenido. La medida la tomó la abogada local Rosela Correa, quien asiste a Bindi en el caso.

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Al empresario, que está procesado en este expediente por ser jefe de una asociación ilícita fiscal,  se le hicieron saber las previsiones de la ley 27.304 (conocida como la ley del arrepentido), pero no hizo ninguna manifestación al respecto.

La ronda de indagatorias por esta causa continuará el lunes, con la presencia de Martín, hijo de Báez. Ambos están acusados de evadir decenas de millones de pesos a través de la empresa Austral Construcciones, en perjuicio del Estado nacional.

La investigación Bahía Blanca contiene el llamado «delito precedente» que habría generado el dinero ilícito que se sospecha que se lavó luego en la financiera «La Rosadita» de Puerto Madero, lo que es parte de otra investigación sobre la llamada «ruta del dinero K».