En el marco del debate para reducir la jornada laboral que comenzó el martes en el Congreso, desde la Unión Industrial Argentina se mostraron en contra de los proyectos en ese sentido y el Gobierno salió al cruce.

El vicepresidente del departamento de Política Social de la UIA, Julio Cordero, consideró: “Yo limito la jornada para que trabaje menos, ¿para qué? ¿O sea, está mal trabajar, estamos en contra del trabajo? ¿Para qué, para ir afuera a hacer qué? Por supuesto la vida familiar es absolutamente importante, pero esto ya se debatió internacionalmente. El límite dispuesto por la OIT es de 8 horas diarias o 48 horas semanales”.

“Este debate no lleva 100 años, lleva mucho más. En la religión se dice que el hombre fue expulsado del paraíso y tuvo que trabajar. Entonces, nos preguntamos si el trabajo es un castigo o es aquello por lo cual hemos llegado a donde estamos”, agregó.

En tanto, tras esa exposición, la ministra de Trabajo de la Nación, Kelly Olmos, sostuvo que el representante de la UIA tuvo “argumentos muy inconsistentes”. Y en diálogo con AM 750, agregó: “Es como justificar la esclavitud diciendo que el ser humano se realiza trabajando”, criticó la funcionaria nacional. “Sí, trabajando, pero en condiciones adecuadas; con los límites adecuados; con salarios adecuados”.

“Aquí no se debate el problema del empleo informal, no está en agenda. Precisamos adaptarnos a la realidad argentina, con los problemas (laborales) que tenemos. Si reducimos la jornada sin ningún tipo de reducción salarial, entonces, ¿qué hacemos? ¿Apuramos a la gente para que trabaje más rápido, aumentando el clima de conflicto laboral?”, planteó ayer Cordero, el representante de la UIA, durante la apertura de la Comisión de Legislación del Trabajo en Diputados.

Tras estas declaraciones, la ministra de Trabajo aseguró esta mañana que “cuando (los empresarios e industriales) se ponen en una posición tan extremadamente en contra, el análisis inicial que hacen es que si se trabaja menos, pero se cobra lo mismo, hay una redistribución a favor de los trabajadores. Y manifiestan no estar de acuerdo, es algo que los moviliza muy en contra”.

Nuevamente, Olmos destacó que es “muy oportuno y correcto” discutir este tema, que ya se trata en todo el mundo. “Es uno de los pocos aspectos en que la legislación argentina está en deuda. Nos regimos por las 48 horas semanales máximas permitidas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y es producto de una ley del 29″, indicó la funcionaria nacional.

Asimismo, señaló que la iniciativa previene un marco legal “que fija un horizonte de reducción y lo hace de manera escalonada”. “En general, los estudios señalan que en los procesos de reducción de carga horaria no hay pérdida de productividad, sino al contrario, hay ganancia”, agregó Olmos.

Ayer, la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados comenzó el debate con la presentación de hasta siete proyectos de ley por parte de diputados tanto del oficialismo como de la oposición. El debate no tiene carácter legislativo, sino que sirve para dar a conocer las distintas propuestas.

Para su presentación, se contó con la presencia de especialistas en la materia y representantes de asociaciones empresariales y sindicales.