La ola de frío siberiano que azota a Europa y ha provocado casi 50 muertos, entre ellos varios sintecho, seguirá este jueves y afectará enormemente a la mayoría de los medios de transportes.

El fenómeno climático ya tiene varios apodos: «La Bestia del Este» para los medios británicos, «El Oso de Siberia» en Holanda, el «Cañón de nieve» en Suecia. Esta ola de frío ha causado al menos 50 muertos desde el viernes pasado.

En la madrugada del miércoles, el termómetro cayó hasta -21°C en las regiones montañosas de Croacia y Bosnia, -20°C en Lübeck, en el norte de Alemania, -19°C en el sur de Polonia, -18°C cerca de Lieja, en Bélgica, y -10°C en los alrededores de Londres.

En Suiza, se registró una marca de -36°C en Glattalp, a 1.850 metros da altura, un lugar deshabitado donde son frecuentes estas temperaturas extremas. En Francia, la madrugada de este miércoles ha sido la más fría en lo que va del invierno boreal, con -12°C en Metz, en el noreste.

Las temperaturas glaciales, que se mantendrán este jueves, han afectado sobre todo a los sintecho. Tres de ellos perecieron en Francia y en República Checa desde el viernes y dos en Italia, uno de los cuales rechazó abandonar el lugar en el que dormía al raso fuera de Milán.

El sur de Francia se vio seriamente afectado por las nevadas, donde generó serios inconvenientes con el transporte. Este fenómeno llegó también hasta las orillas del mar Mediterráneo e islas como Córcega y Capri.

Las rutas se han visto comprometidas por la precipitación de nieve y varias localidades de la península Ibérica han quedado aisladas por “bajas temperaturas y riesgos de aludes”.