La lira turca cayó un 10 por ciento hoy en el inicio de las actividades financieras, generando un fuerte cimbronazo en las economías emergentes del mundo y un clima de tensión financiera que también llegó a nuestro país hacia fines de la semana pasada, haciendo que se dispare el precio del dólar. “Turquía impacta en Argentina, pero no es problema de Turquía sino de Argentina, porque se van los capitales de estos países hacia activos más seguros”, remarcan.

“La lira turca, en las bolsas del sudeste asiático, cae 10%. Hay un clima de tensión muy fuerte. El presidente pidió a la gente que venda los dólares y el oro para estabilizar la cuestión, dijo que no pondrán la otra mejilla ante los aranceles que les impuso Trump”, aseguró el periodista económico y columnista del programa de Gustavo Sylvestre, David Cufré.

«La caída de la economía turca afecta
a la Argentina debido a
sus semejanzas
en los factores», explican distintos
economistas. 

Por su parte, el economista Martín Tetaz, opinó que la investigación por los cuadernos que comprometerían a ex funcionarios kirchnerisas con empresarios, provocó la “caída de los bonos argentinos toda la semana”. “La plata que sale de los bonos va al dólar. Hay mucha incertidumbre y en Argentina la incertidumbre se paga«.

«Es una jornada durísima para los mercados, se derrumbó la economía turca. Esa caída se está llevando puestos a todos los mercados emergentes. Está habiendo una tormenta internacional, están cayendo todas las monedas emergentes del mundo. Argentina está sufriendo la situación de riesgo general que se está generando por la caída de Turquía», detalló.

Ante esta situación, el economista Aldo Abram afirmó que el Banco Central «debe dar muestras urgentes de que la estabilidad monetaria se va a mantener, mucho más después de dos jornadas de nuevas subas del dólar». «Cuanto más profunda sea la crisis en Turquía, más costará estabilizar la economía argentina», indicó el especialista en declaraciones al portal de El Cronista.

Los problemas de la economía turca se encuentran en la alta inflación (16%), el alto déficit de la balanza comercial y el alto endeudamiento del sector privado. La situación internacional tampoco ayuda a Turquía: el fortalecimiento del dólar y el aumento de tasas de interés en EEUU atraen el capital extranjero que ya no muestra tanto interés hacia economías emergentes, como la de Turquía.

Los analistas señalan desde hace tiempo que el país necesita un fuerte aumento de los tipos de interés para recuperar la confianza de los inversores, subrayando que cuanto más se retrase este incremento, tanto mayor deberá ser cuando, llegado el momento, no se pueda evitar.