A solo una fecha del final de las Eliminatorias sudamericanas, Argentina corre riesgo de quedarse afuera del Mundial de Rusia. Más allá de las consecuencias deportivas, ya se vislumbran las pérdidas económicas: en primer lugar, la AFA dejaría de percibir los 15 millones de dólares que la FIFA le asegura a la federación de cada país por participar de la primera ronda mundialista y el daño económico podría acrecentarse según cada instancia en la fase final.

Luego de Brasil 2014, la FIFA anunció que para 2018 habría un incremento de los premios de alrededor de un 20%: de los 576 millones de dólares que se repartieron en la última edición se pasará a cerca de 700 en Rusia. De esta cifra, aproximadamente 100 millones se utilizarán para pagar los seguros de los futbolistas, 70 se repartirán entre los clubes que tengan jugadores afectados a la cita y el resto se dividirá entre los seleccionados, según su rendimiento en el torneo.

Los 32 equipos que se clasifiquen al certamen recibirán una cifra base de 2 millones de dólares, mientras que los 16 eliminados en la fase de grupos percibirán 10 millones cada uno. El dinero irá en aumento a medida que pasan las distintas fases, hasta llegar a los 90 millones que se repartirán en la final: 50 para el campeón del mundo y 40 para el finalista. Una cifra bastante superior a los 25 millones que recibió Argentina por ser subcampeón en Brasil (Alemania se llevó 35 millones).

Además de esas cifras concretas, otra consecuencia económica que sufriría la Albiceleste si no se clasifica sería la considerable depreciación de la marca «Selección argentina»: por más que tenga a Lionel Messi en el plantel (si es que el Diez decidiera seguir en caso de un golpe tan duro), el caché del equipo para organizar giras y amistosos se reduciría al 50%.

Además, el equipo ya no sería tan atractivo para los sponsors y bajaría la venta de camisetas y merchandising.