El peronismo cordobés tuvo un paso arrollador en las elecciones provinciales de este domingo, en las que fue reelecto por amplio margen el gobernador Juan Schiaretti, mientras que el diputado de ese espacio Martín Llaryora ganó la intendencia de la ciudad capital.

Escrutados el 75% de los votos, los resultados arrojan una ventaja indescontable a favor del candidato de Hacemos por Córdoba, que obtenía el 54,8% de los votos, seguido muy de lejos por los candidatos radicales Mario Negri, de Córdoba Cambia, con el 17,6%, y Ramón Mestre, que compitió con la histórica Lista 3 de la Unión Cívica Radical y se quedaba con el 11,1%.

De esta manera, Schiaretti tendrá un segundo mandato y en esta oportunidad su vicegobernador será Manuel Calvo, actual secretario de Comunicaciones y Conectividad de la provincia.

 

 

Cambiemos llegó debilitado a la elección en una provincia que había sido clave para la consagración presidencial de Mauricio Macri en 2015: las gestiones del Comité Nacional partidario no alcanzaron para evitar la fractura, ya que ninguno de los dos candidatos radicales estuvo dispuesto a ceder en sus aspiraciones.

Negri recibió desde el primer momento el apoyo de la Casa Rosada, de Carrió y del grueso del PRO, mientras que Mestre se quedó con el aparato de la UCR cordobesa, y el acompañamiento de los dirigentes nacionales que no ocultan tensiones con el Gobierno.

En tanto, Unidad Ciudadana, que proponía a la gobernación al diputado Pablo Carro, había bajado semanas atrás su propia lista por orden de Cristina Kirchner, debido a la baja perspectiva de triunfo que le auguraba las encuestas.

 

La participación electoral fue cercana al 66% de los 2.889.973 votantes habilitados en el padrón, que estuvo repartido entre las 8.653 mesas ubicadas en 1.218 escuelas de la provincia.

Con esta cosecha electoral, Schiaretti logra mejorar sustancialmente su desempeño del 2015, cuando accedió a la gobernación con un triunfo mucho más justo, con el 40 por ciento contra el 33,75 de Juntos por Córdoba (alianza entre la UCR y el PRO, encabezada por Oscar Aguad).

Además, marca una nueva derrota de Cambiemos, que se suma a las sufridas en Neuquén, San Juan, Río Negro, Chubut, Entre Ríos y Santa Fe.