El ministro de Justicia, Germán Garavano, dijo este miércoles que «por regla general, nunca puede ser bueno para un país que un ex presidente esté detenido o se pida su detención», y remarcó la necesidad de que el Congreso debata el proyecto del Gobierno que «establece pautas objetivas para la prisión preventiva».

Las declaraciones del funcionario, formuladas a raíz del pedido de desafuero y detención de Cristina Kirchner por la llamada causa cuadernos de las coimas, fueron duramente cuestionadas por la diputada Elisa Carrió, quien consideró que sus dichos  «son una vergüenza para la República y la división de poderes».

En diálogo con AM 530, Garavano sostuvo que “por regla general, nunca puede ser bueno para un país que un expresidente esté detenido o se pida su detención”, dijo el funcionario, consultado sobre el pedido de desafuero y detención que pesa sobre la ex presidenta Cristina Kirchner.

“Por el hecho en sí, y porque uno tendería a pensar que no debería haber sospecha de que esta persona se fugue o vaya a entorpecer el accionar de la Justicia“, reflexionó.

A priori no parece bueno el desafuero y la detención, siendo que se pueden dar explicaciones en el marco de un juicio oral, pero lo tendrá que resolver la justicia y el Senado”, agregó.

Para Garavano, la prisión preventiva es “una medida excepcional que hay que usar restrictivamente”, y aclaró: “Por eso mandamos al Senado un proyecto que establece pautas objetivas para la prisión preventiva para que no haya tanta arbitrariedad”.

“Argentina es un país que ha tenido un uso errático de la prisión preventiva y nunca se han fijado normas claras”, subrayó.

En otro tramo de la entrevista, consultado sobre denuncias de operaciones de inteligencia en la Justicia, el funcionario consideró: “Lamentablemente son resabios que vienen de una cultura que este gobierno quiere dejar atrás, y que tuvo una fuerte expansión en el Gobierno anterior, en lo que ha sido la relación entre servicios de inteligencia y Justicia”.