En entrevistas televisivas y radiales o vía redes sociales y comunicados, los principales dirigentes de todo el arco político opinaron sobre el acuerdo de un préstamo con el FMI y otras entidades internacionales de crédito.

En su cuenta de twitter Federico Pinedo, el presidente provicional del Senado aseguró que “el enorme trabajo internacional de Mauricio Macri permite un fuerte respaldo del mundo a la seriedad de la Argentina, lo que devolverá la tranquilidad a los argentinos”.

Además, en una entrevista al canal TN, Pinedo afirmo que “empieza otra parte del Gobierno de Macri, que ya había empezado antes del supermartes. La tranquilidad va a volver primero a los operadores financieros y luego al pueblo argentino”

En misma linea, Martín Yeza, el intendente de Pinamar, sostuvo: “Tenemos un presidente que cada semana da una lección a la clase política. Si hoy Argentina puede trabajar en un acuerdo con el FMI con estándares de normalidad es porque se comenzó un camino vinculado con la verdad”.

También algunos economistas mostraron su optimismo ante este anuncio. Así fue el caso de Miguel Kiguel, quien afirmó que el acuerdo superó sus expectativas.

Sin embargo, la oposición también se unió para criticar el acuerdo. En declaraciones al portal Telam, Juan Manuel Urtubey, señaló que los gobernadores «no cogobernamos, el presidente es Mauricio Macri y la responsabilidad y el destino de Argentina es suya». «Es público qué pienso de haber acudido al FMI: una mala idea que no comparto. Pero no voy a negarme a darle las herramientas que necesite para que al país le vaya bien», añadió Urtubey.

En tanto, Agustín Rossi, dirigente de Unidad Ciudadana publicó en su cuenta de redes sociales que «el apuro de Mauricio Macri por acordar con el FMI va en contra de los intereses del pueblo argentino«. Además, agregó que «es mentira que no hay alternativas al FMI. La salida es cambiar el rumbo económico de la Argentina«.

Por su parte, el expresidente del Banco Central Martín Redrado, fue mas cauto y opinó que «el acuerdo con el FMI solo despeja el horizonte financiero«.

Y más fiel a su postura fue Nicolás del Caño. El dirigente del Frente de Izquierda y los trabajadores afirmó que el acuerdo implica «una batería de medidas contra el pueblo para llevar adelante un nuevo saqueo histórico que significará la ruina de millones«.