La expectación es alta en Cataluña en el primer día laboral tras la intervención administrativa por parte de Madrid y a la espera de ver cómo se materializará la destitución del Gobierno de la región y, sobre todo, cómo reaccionarán sus miembros, tras el choque de trenes a consecuencia del proceso independentista.

El ya ex jefe del Ejecutivo catalán, Carles Puigdemont, sorprendió esta mañana al publicar en las redes sociales una fotografía del cielo de Barcelona desde la sede del Gobierno catalán junto al mensaje «Bon dia» (buenos días). Se desconoce si la imagen, en la que se ve parte del edificio, fue tomada hoy o con anterioridad, porque en realidad la prensa apostada en la sede del gobierno catalán jamás lo vio llegar.

Es previsible que Puigdemont, destituido en la madrugada del sábado junto con el resto de miembros de su Gobierno, sea denunciado en las próximas horas por la Fiscalía General del Estado por presunta rebelión, un delito penado en España con hasta 30 años de prisión. La Fiscalía sin embargo avisó que no pedirá su arresto.

Tanto Puigdemont como el resto de los miembros de su gabinete podrían incurrir en un delito de usurpación de funciones si trabajaran hoy. Al parecer fueron a retirar sus cosas. Pero hubo un caso de rebeldía y desafío.

El responsable de la consejería de Territorio y Sostenibilidad, Josep Rull, se presentó pero a trabajar. Publicó en Twitter una fotografía en la que aparece sentado en su mesa de trabajo: «En el despacho, ejerciendo las responsabilidades que me ha encomendado el pueblo catalán. Seguimos», escribió. Luego se marchó a seguir con su agenda, dijo. Nadie lo detuvo.

El ministro español de Interior, Juan Ignacio Zoido, le pidió minutos después en una entrevista en televisión «que sea sensato, que no implique a más funcionarios y se dedique a preparar las elecciones del 21 de diciembre».

Paso a paso

El Gobierno español de Mariano Rajoy asume desde hoy el control de la Administración catalana tras destituir al «Govern» catalán al completo, disolver el Parlamento de la región y anunciar allí elecciones después de que la Cámara catalana aprobara el viernes una resolución para iniciar un proceso con el fin de proclamar una «república» independiente en Cataluña, un paso que algunos medios interpretaron como una declaración de secesión.

Al día siguiente, el sábado, Puigdemont hizo una declaración institucional (grabada) a través de la televisión en la que ignoraba su destitución. «Son los Parlamentos los que escogen y cesan los presidentes», expresó.

Hoy, en el primer día laboral tras la entrada en vigor de las medidas aplicadas por Madrid, bajo el paraguas del artículo 155, la presidenta del «Parlament» catalán, la independentista Carme Forcadell, también acudió a su puesto de trabajo.

El Ministerio de Interior español anunció además que Zoido se reunirá en las próximas horas en Madrid con el nuevo jefe de la Policía regional de Cataluña, Ferran López, tras el cese del anterior, el conocido Josep Lluís Trapero.