El juez federal Claudio Bonadio ordenó realizar perforaciones en una estancia del empresario Lázaro Báez tras recibir algunos datos sobre la posible existencia de un contenedor enterrado con dinero y joyas, en el marco de la investigación por los cuadernos de las coimas.

El operativo, impulsado por el Ministerio de Seguridad, fue ejecutado por Gendarmería y Vialidad Nacional: unas 20 personas trabajaron desde las 9 dentro de la estancia Cruz Aike, a 50 kilómetros de El Calafate, sobre la ruta nacional 40, propiedad del empresario Lázaro Báez. Allí, hace dos años, el fiscal Guillermo Marijuan había realizado allanamientos para buscar presuntos contenedores enterrados en la investigación conocida como «la ruta del dinero K», pero no había encontrado nada.

Los trabajos autorizados por el juez Claudio Bonadio -que continuan hoy- se realizan a un kilómetro en línea recta desde la ruta, en un operativo que incluye equipos de prospección de la Gendarmería, a los que se suman una excavadora y una torre de perforación junto a un camión cisterna, según pudo reconstruir el diario La Nación.

La decisión se había gestado en los últimos días a dos puntas: el Gobierno y el juez Bonadio trabajaron en conjunto con distintos datos que recibieron. «Hubo varias fuentes de información coincidentes», admitió una fuente oficial.

Incluso, Bonadio recibió el jueves en su despacho al fiscal Marijuan, quien había comandado los allanamientos sobre las estancias de Báez hace dos años, para obtener más precisiones frente a este nuevo operativo.