Las estimaciones oficiales revelan que en Argentina se detectan alrededor de 20.000 nuevos casos de cáncer de mama por año, y que en 2018 se superaría esa marca con más de 21.000 nuevos casos, lo que representa el 31,8% de todos los cánceres entre las mujeres.

Si bien la mortalidad por cáncer de mama en Argentina ha disminuido de manera sostenida y estadísticamente significativa desde 1996, a un ritmo de 0,9% anual durante el periodo 1996-2013 y luego 2,1% anual entre 2013 y 2016, nuestro país es, luego de Uruguay, el que presenta la tasa de mortalidad más alta por cáncer de mama en América.

El cáncer de mama es la primera
causa de muerte por cáncer en
mujeres argentinas.

En el Día Mundial de lucha contra el Cáncer de Mama que se conmemora este viernes, los datos de la Secretaría de Salud pública revelan que esa enfermedad es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres argentinas, y que es el cáncer de mayor incidencia en mujeres, con una tasa de 73 casos por cada 100.000 mujeres

Más del 75% de las mujeres con cáncer de mama no tienen ningún antecedente familiar de dicha enfermedad.

Una curiosidad: el 1% de los
cánceres de mama se presenta
en hombres.

Una curiosidad: el cáncer de mama no sólo afecta a mujeres, ya que el 1% se diagnostican en hombres. En esos casos la aparición es como un bulto duro, que puede retraer la piel. Los varones con más alto riesgo son los que tienen antecedentes de la patología en familiares y aquellos que reciben estrógenos.

En el país se presenta una gran diferencia en la tasa de mortalidad entre las distintas jurisdicciones. La tasa ajustada más elevada se registró en San Luis (21 casos por cada 100.000 mujeres) y la más baja en Santiago del Estero (10,8 casos por cada 100.000 mujeres).

Se trata de una enfermedad que afecta mayoritariamente a mujeres mayores de 50 años. Se reconocen algunos factores que aumentan el riesgo de enfermar:

  • Ser mujer y cumplir años (el riesgo aumenta con la edad)
  • Antecedentes personales de cáncer de mama o de enfermedad pre-neoplásica de mama.
  • Antecedentes familiares de cáncer de mama.
  • Tratamiento previo con radioterapia dirigida al tórax.
  • Terapia de reemplazo hormonal.
  • Primera menstruación a edad temprana.
  • Edad avanzada en el momento del primer parto o nunca haber tenido hijos. 

El cáncer de mama puede ser curable en más del 90% de los casos si se lo detecta a tiempo. En su etapa inicial no da síntomas y sólo es detectable por mamografía y otros estudios según indicación médica.

Un cáncer de mama detectado al inicio del mismo, disminuye un 25% la probabilidad de muerte. Por eso, es muy importante que todas las mujeres se realicen los controles médicos.

La revisión mamográfica es un estudio sencillo, aconsejable desde de los 35 años cuando hay antecedentes familiares de la enfermedad y, en el resto de la población femenina, a partir de los 40.

En todos los casos la práctica debe realizarse una vez por año. Y el autoexamen (revisión manual de los senos) se sugiere practicarlo una vez por mes.