El juez Carlos Bruland, a cargo de la causa por la muerte de Débora Pérez Volpin, cerró la instrucción y elevó el expediente a juicio oral, por lo que se juzgará por homicidio culposo a la anestesista Nélida Puente y al endoscopista Ariel Bialolenkier.

«Los elementos probatorios reunidos resultan suficientes para sustentar el juicio de reproche contra Bialolenkier y Puente por el delito de homicidio culposo«, consta en el fallo.

“El juez dispuso de la elevación a la causa a juicio a pesar de que la defensa de los acusados se opuso. La prueba es rotunda”, aseguró el abogado de la familia de la periodista Diego Pirota en declaraciones televisivas.

“El juicio no debería durar más de un mes. De hecho, el endoscopista reconoció que hay lesiones, pero dijo que no está comprobado que él sea el responsable. ¿Quién pudo haber sido sino fue él? Su comentario fue bastante desatinado”, agregó el letrado.

En junio, los abogados querellantes presentaron un escrito en los tribunales donde solicitaron al juez que dicte los procesamientos. Consideraron que «no caben dudas» de que Bialolenkier y Puente cometieron el delito de homicidio culposo y que actuaron con total negligencia e impericia en su profesión, en su arte de curar.

La periodista falleció mientras Bialolenkier y Puente le realizaban una videoendoscopía. «Él la perforó con el equipo endoscópico, ella no se dio cuenta que la paciente mostró enseguida signos de perforación, posiblemente porque estaba distraída, y sin lugar a dudas, porque no preparó todo el equipamiento completo para poder advertirlo a tiempo», señala el escrito presentado por la querella.

A principios de agosto, la Sala 1 de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional confirmó el procesamiento y el embargo sobre los bienes de ambos profesionales hasta cubrir la suma de $ 1,7 millón de pesos, en previsión a indemnizaciones y costos que podrían tener que afrontar.