El juez brasileño Sergio Moro, quien lideró la operación anticorrupción Lava Jato y condenó al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, aceptó la invitación del presidente electo Jair Bolsonaro para ser el próximo ministro de Justicia de Brasil.

En un comunicado, Moro aseguró que aceptó «honrado» la invitación ante la perspectiva de poder implementar una «fuerte agenda anticorrupción y contra el crimen organizado«, según adelantó la cadena Globonews.

 

Antes, Moro se desplazó hasta Río de Janeiro y mantuvo una reunión durante cerca de una hora y media con Bolsonaro, quien en sus primeras entrevistas tras la victoria electoral, expresó su deseo de que el juez fuera su ministro de Justicia o bien un nuevo miembro del Tribunal Supremo Federal, la máxima corte judicial del país.

Moro es el juez que condenó al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011) en primera instancia por delitos de corrupción y blanqueo de dinero.

Para la mayoría de los brasileños el magistrado es un héroe nacional, pero en buena parte del ámbito progresista es visto como un juez parcial que traspasó sus límites para intentar influir en la política nacional.

Bolsonaro ganó las elecciones en buena parte gracias a su discurso de mano dura contra la corrupción; venció al candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Fernando Haddad, con 55% de los votos válidos, contra 45% de su rival.