El Gobierno nacional dio marcha atrás con el cobro a los usuarios de un retroactivo en la tarifa de gas, pero no con la decisión de compensar a las empresas prestadoras por la devaluación del peso, medida que ahora hará efectiva el Estado a través de un subsidio.

La noticia trascendió muy poco después de que el propio presidente Mauricio Macri volviera a defender públicamente el incremento  durante una visita a Olavarría, donde afirmó: “La energía cuesta y hay que pagarla”.

Al mediodía, durante una reunión con el titular provisional del Senado, Federico Pinedo, y el jefe del interbloque de Cambiemos en la Cámara Alta, Luis Naidenoff, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, les confirmó la decisión del Gobierno: que las empresas absorban una parte del costo y que del resto se hará cargo el Estado, en cuotas hasta 2021. 

En rigor, Frigerio desembarcó en el Congreso ante el riesgo que advirtió el Gobierno de que la medida emitida el viernes pasado por el secretario de Energía, Javier Iguacel, empantanara la discusión por el Presupuesto 2019. 

Las petroleras, por su parte, habían endurecido su postura en las últimas horas anticipando que, si se frenaba la suba en 24 cuotas, recurrirían al Gobierno para pedirle un bono compensatorio.

«De Guatemala a Guatepeor»

Por su parte, la senadora nacional Cristina Fernández cuestionó hoy el proyecto de compensación que las empresas de gas podrían recibir por parte del Estado Nacional, a través de un subsidio, al señalar que «vamos de Guatemala a Guatepeor».

«Acabo de leer la noticia acerca de que el Estado se haría cargo de una parte de la rentabilidad de las empresas en materia de tarifas de gas, por el impacto que tuvieron en sus balances por la devaluación. De Guatemala a Guatepeor,» manifestó la expresidenta en una catarata de tuits que publicó hoy.

Ahora, añadió, «van a destinar recursos públicos, o sea impuestos que pagamos todos y todas, para que las millonarias cifras de ganancias en dólares que las empresas lograron por los tarifazos, no disminuyan por la devaluación».

Y mientras Frigerio aún continuaba en el Senado, reunido con los jefes de bloque, la exmandataria apuntó que «al ciudadano o ciudadana común que sufrió el impacto de la devaluación en su salario, en el supermercado, en la prepaga, en el colegio de sus hijos, en el transporte, en los medicamentos… A esos nadie les cubre nada y les sigue aumentando todo». Y agregó, por último: «No sólo a los ciudadanos y ciudadanas de a pie, también a las pymes e incluso a las grandes empresas que no tuvieron la visión» de invertir en servicios públicos o en producción de petróleo y gas».