Los principales referentes del equipo económico de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires rechazaron este jueves que el proyecto de ley Impositiva que la Legislatura está tratando este jueves implique un «impuestazo» para los contribuyentes bonaerenses.

«Desde ningún punto de vista esto es un impuestazo», apuntó el ministro de la Producción de la provincia de Buenos Aires, Augusto Costa, en respuesta al principal titular matutino del diario Clarín que apuntaba a las subas tope del Inmnobiliario Rural. Y analizó que el espíritu de la norma es lograr una «una mayor progresividad».

El funcionario consideró que»los grandes medios claramente tratan de generar una sensación de indignación por parte de los contribuyentes», y planteó que «hay mala intención porque la ley impositiva se debate todos los años en la Legislatura bonaerense, no es una cosa excepcional o caprichosa de (AxelKicillof«, en diálogo con la radio El Destape.

 

 

 

«Desde ningún punto de vista esto es un impuestazo», recalcó, y apuntó que la provincia de Buenos Aires se encuentra «en una situación de emergencia» por lo que es «necesario tener recursos para afrontar las prioridades y urgencias». Sostuvo que «los porcentajes de aumento (que se proponen en la norma) tienen su justificación en la enorme inflación que dejó el gobierno de Mauricio Macri«.

Asimismo, el director ejecutivo de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) Cristian Girard, también rechazó este jueves que el proyecto de ley impositiva que impulsa el Gobierno provincial sea un «impuestazo», y sostuvo que es algo «que se trata todos los años». «No es que llegó Kicillof y se le ocurrió mandar una ley para aumentar impuestos. Esto se discute todos los años junto con el Presupuesto. No es un impuestazo», aseveró el funcionario.

La Legislatura ya comenzó el tratamiento del proyecto de ley impositiva bonaerense que contempla incrementos de hasta el 75% para «mantener el nivel de ingresos» del fisco provincial. En declaraciones a radio Diez, Girad señaló: «en la provincia de Buenos Aires María Eugenia Vidal no había enviado la ley de presupuesto ni la impositiva, por eso nos quedó esa función a nosotros».

 

 

«Con esta ley, tendremos las herramientas necesarias para recaudar y tener los recursos que se necesitan para la provincia», agregó. Además, aseguró que «es absolutamente falso» que la iniciativa oficial sea un «impuestazo», sino que busca «conservar la capacidad recaudadora de la provincia».

A la vez, explicó que «los aumentos del 75 por ciento son muy puntuales y para las propiedades de mayor valor solamente, que es un porcentaje muy reducido».»Se busca darle progresividad al incremento de impuestos: que paguen menos lo que menos tienen y un poco más los que más tienen», remarcó.

Por su parte, el ministro de Hacienda bonaerense Pablo López, defendió el proyecto de la reforma impositiva que se votará en la legislatura bonaerense al sostener que los aumentos que experimente la población en su gran mayoría van a ser inferiores a la inflación.

“Muy lejos está de ser un impuestazo. Todos los años la provincia de Buenos Aires como el resto de las provincias envían a su tratamiento por el poder legislativo el proyecto de presupuesto junto con al ley impositiva, eso es algo usual que se hace todos los años. La particularidad que tuvimos este año es que no hubo proyecto de presupuesto ni ley impositiva que se suele presentar alrededor de agosto-septiembre”, indicó López.

 

 

En esta misma línea, el jefe de Gabinete de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, explicó este jueves los detalles del proyecto de la ley Impositiva 2020 que envió el gobernador Axel Kicillof al senado bonaerense, negó que se trate de «un impuestazo» y dijo que «la suba de impuestos en territorio bonaerense será por debajo de la inflación».

«Lo que estamos introduciendo es una segmentación progresiva de los impuestos y la mayoría va a pagar menos de recaudación», afirmó el funcionario al ser consultado sobre el proyecto que se tratará este jueves en la legislatura bonaerense.

La propuesta apunta a generar mayor recaudación y propone un aumento del impuesto inmobiliario rural equivalente a la inflación de 2019, y una baja a los más sectores más pequeños por lo que negó que se trate de un impuestazo: «Hubo un 2000 por ciento de aumento en los servicios públicos en los últimos cuatro años, y lo llamaron sinceramiento; nosotros ajustamos por debajo de la inflación, y lo llaman impuestazo», lamentó.