Los viajeros chilenos Felipe Osiadacz, de 27 años, y Fernando Candia, de 30, se encontraban de vacaciones en Malasia en agosto pasado cuando, según comentaron familiares, se les acercó un hombre para pedirles dinero. Los turistas se negaron y el malasio los persiguió por la calle en medio de insultos.

Pero la situación llegó a las manos —según los testimonios, los estudiantes chilenos se defendieron del ataque del otro hombre, que estaba bajo efectos de “diversos estupefacientes”, tal como puntualiza el informe forense— y, en medio del forcejeo, el malasio cayó muerto por un paro cardíaco.

Desde entonces, Osiadacz y Candia se encuentran alojados en la cárcel de Sungai Buloh, en Kuala Lumpur. Están acusados de homicidio y en el juicio del 29 de mayo próximo podrían sentenciarlos a la horca.

El sistema judicial de Malasia es una combinación de le legislación anglosajona y la religión musulmana. Gustavo Balmaceda, de la facultad San Sebastián, señaló que probablemente sea “de los más extraños del mundo, porque en el sistema del common law anglosajón es el juez básicamente el que crea derechos junto con el legislador, pero el sistema musulmán es un sistema que mezcla la religión con el derecho, entonces no tengo muy claro como en la práctica se pueden mezclar ambos sistemas que son tan diferentes”.