Dificil de entender la actuación del Gobierno y del BCRA en la política monetaria. Tras el anuncio del acuerdo con el FMI se explicó que la entidad que conduce Federico Sturzenegger no intervendría más en la flotación del dólar y lo «dejaría ser». Sin embargo, tanto ayer como anteayer lo hizo y de forma agresiva. El martes tuvo éxito, el miércoles fue un rotundo fracaso.

En concreto, ayer el dólar minorista tuvo un salto de unos 50 centavos y casi 70 en el mayorista, luego de dejar sin techo la divisa y cerró a $26,73 mientras que el blue ya llegaba a los $27. La medida que Sturzenegger realizaba desde el 14 de mayo para frenar la suba generó alarma, al ver que la moneda alcanzó nuevamente medidas récord.

Ayer la divisa subió 50 centavos pese
a la intervención del Central 
y se anunció
que el Tesoro financiará otros U$S 7.500 millones
para mantener la flotación dentro del margen.

Pero ayer, también se conoció que parte del salvataje del FMI será utilizado para mantener el margen del dólar. Según anunció la cartera de Luis Caputo, el programa se llevará a cabo «para apoyo presupuestario» y consistirá «en ventas diarias pre-anunciadas que se ejecutarán a través de un mecanismo de subastas» que realizará el BCRA a solicitud del Tesoro.

Lo cierto es que una vez que se firme la Carta de Intención y el FMI libere el primer desembolso de u$s15.000 millones, la mitad de estos fondos tendrán como destino intervenir en el mercado cambiario nutriendo la anémica oferta de divisas. El resto se especula irán a las arcas del BCRA para fortalecer la posición de reservas.

Habrá que ver hoy cuál es la actitud del Gobierno. Si vuelve a «dejar hacer» o sale a poner un techo en una jornada que será caliente en la city porteña.