La hipertensión arterial es una patología que, en algún momento de la vida, afectará a tres de cada diez personas. Los especialistas alertan sobre la importancia de conocer sus causas y los factores de riesgo que favorecen su desarrollo para estar alertas.

En Argentina esa condición afecta al 38% de la población adulta, pero en mayores de 65 años la incidencia alcanza el 70%.

La prevención de la hipertensión arterial reduce la incidencia de ACV, infarto de miocardio e insuficiencia cardíaca en un 40, 25 y 50% respectivamente, informó el Hospital de Clínicas en el marco del día mundial de esa enfermedad, que afecta a uno de cada tres argentinos y «cuya prevalencia está en aumento».

«El último estudio de Renata (Registro Nacional de Hipertensión Arterial) marca un aumento de más de 8% de la hipertensión en la población argentina (en relación con el estudio realizado en 2008), lo que indica que la prevalencia está en aumento», dijo Maia Akopian, jefa del Programa de Hipertensión Arterial del Hospital de Clínicas de Buenos Aires.

El consumo elevado de sal es «el mayor factor de riesgo cardiovascular en la Argentina, y recordó que «disminuir un gramo al día previene cerca de 2.000 muertes y 20.000 eventos cardíacos al año».

Según estadísticas oficiales, el consumo de sal
en la población argentina es de 11.2 gramos
diarios en promedio, es decir, más del doble de lo
recomendado por la Organización Mundial de la
Salud (OMS), que es hasta 5 gramos diarios.

«Hay que tener en cuenta que el 70% de la sal proviene de alimentos procesados, por lo que debe evitarse el consumo de conservas y priorizar las comidas hechas en casa”, aconsejó.

Otras medidas recomendadas en materia de prevención son tomarse periódicamente la presión y conocer los valores mínimos y máximos habituales «para detectar fácilmente los cambios».

Las guías argentinas consideran que «140 de sistólica o máxima y 90 de diastólica o mínima son necesarios para el diagnóstico de hipertensión en mayores de 17 años, mientras que entre 130 y 139 de máxima y entre 85 y 89 de mínima pueden considerarse un llamado de alerta».

Sobre la reducción de la incidencia de ACV, infarto de miocardio e insuficiencia cardíaca, la especialista destacó la importancia de la prevención.

“La prevención consiste en llevar un estilo de vida saludable: restricción de consumo de sal, dieta basada en frutas y verduras, actividad física e hidratación adecuadas, consumo moderado de alcohol, café y bebidas cafeinadas y diagnóstico precoz», enumeró.

Hipertensión y embarazo

La enfermedad constituye, además, la tercera causa de muerte materna en el mundo y, entre las gestantes, el grupo de mayor riesgo son las madres primerizas, las que llevan adelante un embarazo múltiple, las menores de 20 o mayores de 40 años o aquellas que tienen antecedentes familiares.

En la mayoría de los casos, la hipertensión se presenta a partir de la semana 20 de gestación y puede tener consecuencias graves para la vida de la mujer y su hijo.

Si bien en el caso de las embarazadas la aparición del cuadro no puede prevenirse, el control prenatal periódico permite detectarla y realizar el tratamiento correspondiente.

¿Qué es la presión arterial?

Es la fuerza que ejerce la sangre contra la pared de las arterias. Esta presión permite que la sangre circule por los vasos sanguíneos y aporte oxígeno y nutrientes a todos los órganos para su funcionamiento.

La hipertensión arterial

Es una enfermedad crónica que consiste en el incremento constante de la presión sanguínea en las arterias.

Una persona es hipertensa, si su presión arterial es igual o mayor a 140/90 mmHg en dos o más oportunidades.

Factores de riesgo

  •  Antecedentes familiares de hipertensión arterial
  •  Consumo de tabaco
  •  Sedentarismo (falta de ejercicio)
  •  Obesidad
  •  Alteraciones en los niveles de colesterol y triglicéridos
  •  Estrés o depresión
  •  Diabetes
  •  Consumo excesivo de sal en los alimentos
  •  Bajo consumo de frutas y verduras