La hipertensión arterial es un problema que está aumentando en todo el mundo. Pero, un estudio realizado sobre pacientes de bajos ingresos concluyó que la entrega de tensiómetros, el envío de mensajes de texto motivadores y las visitas periódicas de promotores sanitarios son algunas de las medidas que permitirían controlar la hipertensión en más de un 70% de los pacientes.

El estudio, publicado en la última edición de la revista médica JAMA, fue realizado en casi 2.000 pacientes de bajos ingresos de 18 centros públicos del país y demostró que un programa de cuidado integral mejora el tratamiento de la hipertensión arterial, que afecta al 43% de la población adulta argentina.

Se trata de cinco intervenciones que permitieron aumentar un 20,6 % la proporción de pacientes que alcanzaron un “control satisfactorio” de la hipertensión: una visita periódica de promotores de salud a los domicilios de los pacientes cada uno o dos meses y la entrega gratuita de pastilleros u organizadores semanales de la medicación y de tensiómetros digitales para facilitar la medición de los valores de presión en el hogar. Además, se contempla el envío semanal de mensajes de texto individualizados para motivar a los pacientes a adoptar hábitos saludables.

Con respecto a los resultados del estudio, “al cabo de 18 meses en el grupo que recibió el programa la presión arterial sistólica y diastólica media disminuyó de 19,3 a 12,7 milímetros de mercurio. En cambio, los descensos fueron significativamente menos marcados en el grupo control, que no recibió esas medidas: de 12,1 a 6,4 “, precisó Vilma Irazola, coautora del estudio y directora del Departamento de Enfermedades Crónicas del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS). 

Asimismo, después del mismo lapso un 72,9 % de los pacientes había logrado un control adecuado de la presión arterial versus un 52,2 % del grupo control, es decir, una diferencia del 20,6%.

En el mundo, poco más del 30 por ciento de la población adulta tiene hipertensión. El 75% vive en países de medianos y bajos ingresos como la Argentina, aunque la mayoría no conoce su condición. De todos ellos, apenas el 7,7% la tiene controlada. La hipertensión se asocia a más del 50 % de los infartos y a dos tercios de los ACV.