En un final palmo a palmo, y con apenas 4 votos de diferencia, finalmente la cámara de Diputados aprobó esta mañana por 129 votos a favor y 125 en contra, más una abstención, la legalización del aborto, en medio de los aplausos y algunos llantos de los legisladores que impulsaron el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo.

Tras casi 24 horas de sesión que quedará en la historia, la Cámara de Diputados le dio media sanción al proyecto de legalización y despenalización del aborto por una ajustada diferencia y ahora la iniciativa llegará al Senado, en donde puede recibir la sanción definitiva, ser modificado o rechazado de plano.

En todo momento siempre se impuso el rechazo al proyecto, pero un anuncio de Jorge Ziliotto, pampeano del bloque Justicialista, revirtió el «poroteo» para el lado de la interrupción voluntaria del embarazo. El diputado anticipó que Melina Delú y Ariel Rauschenberger, también de La Pampa, votarían a favor. Esto cambió todo el panorama, porque tanto Delú como Rauschenberger eran considerados como votos en contra.

Pero la brecha se fue achicando poco a poco. Cerca de la medianoche, se supo que los indefinidos Jorge Franco (Frente de la Concordia Misionero) y Héctor Stefani (Cambiemos) votarían a favor. Y también trascendió que el radical José Luis Riccardo, que había anticipado su abstención, acompañaría.

El momento de mayor incertidumbre fue cuando Gustavo Garretón (Cambiemos) anunció que votaría en contra. Eso pareció el golpe de gracia para los pro aborto legal. Muchos lo contaban a favor y, en ese momento, el voto en disidencia inclinó la balanza. Luego sucedería lo de los pampeanos.

Todo giró en torno a este conteo. Dentro del recinto el debate fue muy relajado y los diputados se encargaron de trabajar afuera, convenciendo y buscando adhesiones. No hubo cruces, agresiones ni momentos tensos. Algo fuera de lo común, sobre todo para un tema que divide tanto a la sociedad.

Tironeos

La sesión, que había arrancado a las 11.20 de la mañana de ayer, se desarrolló en medio de rumores sobre fuertes presiones sobre algunos diputados.

En los pasillos se informaba que la diputada Lotto, cercana a la parroquia Don Bosco de Formosa, estaba sufriendo insistentes pedidos de feligreses y jerarcas de la Iglesia Católica para definirse en contra de la iniciativa. También se decía que Fernández Patri no estaba convencido de la redacción del proyecto. Y otros indicaban que ambos habían sido presionados directamente por el gobernador Gildo Insfrán para votar contra el aborto legal. Ese fue finalmente su voto.

También se mencionaba a Massot como «muy activo» en las tareas de cabildeo sobre los diputados que aún no habían tomado postura. Y en su discurso en la cámara Baja, Massot atacó  a los diputados Horacio Pietragalla y a Juan Cabandié y los cuestionó sobre el rol de la juventud en la política de los derechos humanos.

 

En el grupo de diputados que promueven el proyecto estaban enardecidos con el legislador por Córdoba. «Se está pasando de la raya y no le va a salir gratis», advirtió una diputada en la puerta del Salón de los Pasos Perdidos.

También hubo innumerables reuniones entre diputados. En una de ellas, la cordobesa radical Olga Rista fue al despacho de su coterránea justicialista Alejandra Vigo para intentar convencerla de que no votara en contra del proyecto. Las gestiones, al parecer, tuvieron efecto: fue la única abstención y así favoreció a la suerte de la iniciativa.

En el bando verde también el lobby estuvo a la orden del día: la actriz Dolores Fonzi anduvo recorriendo despachos y mandando audios de WhatsApp para tratar de convencer a los indecisos, al igual que la esposa de Sergio Massa, Malena Galmarini.

Festejos en la calle

Gritos, aplausos, abrazos y emoción se vivió esta mañana en la plaza del Congreso y alrededores donde hubo una vigilia para seguir el debate por la despenalización que hoy obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados.

Los segundos previos a conocerse la media sanción en Diputados por el aborto legal concentró una enorme tensión fuera del eficio que terminó con una explosión de alegría. El momento de algarabía fue captado en video por el periodista Diego Batlle.

Pañuelos en alto, abrazos, risas y lágrimas se mezclaron en las calles no sólo de Capital sino también en muchas ciudades del interior del país.

 

El voto de los diputados